En el inicio del juicio por jurados contra un ex futbolista de Los Andes y un ex chofer de la línea de colectivo 278 que están acusados de abusar sexualmente a una joven en 2020 en el barrio San José de Temperley, habló la víctima y aseguró que nunca dio su consentimiento para tener relaciones sexuales con los imputados.
Los acusados son Pablo Agustín Trinajstic (22), un ex jugador de las inferiores del club Los Andes, y Sergio Nahuel Ojeda (30), ex chofer de la línea de colectivo 278 de Lomas de Zamora, quienes están imputados por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser los autores dos personas”.
Constanza, una chica de 22 años que denunció que el 1°de noviembre de 2020 fue abusada por dos jóvenes, declaró este miércoles de forma remota desde España donde vive actualmente. “No di mi consentimiento”, aseguró la chica.
“Trinajstic me insistía que tenía que tener relaciones con Ojeda porque estábamos en su casa”, agregó.
El debate bajo la modalidad juicio por jurados se lleva adelante en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora y está a cargo de la jueza Victoria Ballvé. La fiscal de juicio es Marcela Dimundo.
En su declaración, la joven contó que hacía tres meses que “se estaban conociendo” con Trinajstic. Luego relató que la noche del 31 de octubre de 2020 se reunió con unos amigos para tomar algo en el bar ‘Dale que va’, en Temperley. En el transcurso de la noche empezó a recibir mensajes de WhatsApp por parte de Trinajstic, a quién había conocido en el gimnasio al que ambos concurrían. El ex jugador la invitó a una fiesta cerca del lugar y ella aceptó.
“Esa noche él me propuso ir a una fiesta con unos amigos. Le dije que sí y cerca de las 2:00 pasaron a buscarme por lo de mi amigo. Me pasaron a buscar en dos autos. Yo subí en el auto que estaba Trinajstic y otro chico más. En el auto de atrás iba Ojeda. En un momento me dicen que la reunión iba a ser en el domicilio de Ojeda y nos pasamos a su auto”, relató.
Finalmente llegaron los tres a la casa de Ojeda, ubicada en la calle El Zorzal al 2900. La idea era esperar a otros amigos que supuestamente iban a llegar, pero pasaron los minutos y nadie aparecía. Ingresaron por un garaje que daba al patio donde había dos construcciones -la casa de la familia de Ojeda y una habitación que está separada de la misma-. En un momento, se dirigieron a la habitación, pusieron música muy fuerte y de pronto el futbolista comenzó a besar a la joven.
“Nos besamos y comenzamos a tener relaciones con preservativo”, relató. Y agregó: “Trinajstic me dijo que tenía que tener relaciones con los dos. Le dije que no y siguió insistiendo. A los pocos minutos, entró Ojeda y se escuchó que cerró la puerta con llave”.
“Yo le dije que me quería ir, que no me sentía cómoda. Trinajstic comenzó a ponerse agresivo y me agarró del cuello fuerte. En un momento, Trinajstic me dejó y Ojeda empezó a penetrarme sin mi consentimiento”.
En ese contexto, se escuchó un golpe en la puerta de la habitación. Era alguien que vivía con Ojeda que se estaba quejando por la música y los gritos. Fue en ese momento que la chica logró vestirse y escapar del lugar.
“Salgo de la habitación. Ellos me querían llevar y les dije que no. Tenía miedo a lo que me podía pasar”, enfatizó. Como pudo, salió a la calle y comenzó a caminar. “Trinajstic me siguió y me pedía perdón. Yo lo ignoraba porque estaba en shock”, aseguró. La víctima llamó a sus amigos y finalmente fueron a buscarla.
En su declaración, que se extendió por más de dos horas habló de las consecuencias y traumas que afronta tras el ataque. Además, señaló que tras el hecho “fue difícil vivir en la zona” y decidió mudarse para “empezar de nuevo”.
“Después del hecho yo hice un escrache y recibí muchas amenazas”, expresó. En ese sentido, recordó que luego del abuso otras personas se comunicaron con ella y le contaron que también fueron víctimas.
El hecho
Según la acusación todo ocurrió el 1ero de noviembre de 2020 en una vivienda de El Zorzal al 2900, en el barrio San José, en Temperley.
Allí Constanza, quien tenía 19 años en aquel momento concurrió con un amigo que conoció en el gimnasio, de 19 años, a la casa de un conocido de este último, otro joven de 27.
La joven contó que los imputados abusaron sexualmente de ella. “Me obligaron a tener relaciones sexuales con ellos sin mi consentimiento, no me dejaron salir del lugar y cuando quise intentarlo me forzaron aún más. Nunca pasó por sus cabezas frenar lo que estaban haciendo, a pesar de que me negaba”, expresó Constanza en sus redes sociales. Luego, ratificó estos dichos ante la Justicia de Lomas de Zamora.
A partir de la denuncia y el reconocimiento médico de la víctima, la primera fiscal del caso María Delia Recalde, dispuso la detención de los dos acusados poco después de la denuncia.