La familia de Iván Ezequiel Merlo, de 27 años, asesinado el 1ero de abril último en Fiorito reclamó que se detenga al adolescente acusado, negó que se haya tratado de una venganza y apuntó a un intento de robo.
El hecho ocurrió el pasado miércoles 1ero de abril alrededor de las 5 de la madrugada en Darwin, entre La Haya e Itatí, en Fiorito.
Allí estaban tres jóvenes separando residuos cuando apareció una moto con dos adolescentes. Uno de ellos se bajó y fue directamente hacia la víctima, identificada como Iván Ezequiel Merlo, de 27 años.
El agresor le apuntó con una pistola y le efectuó dos disparos, mientras Merlo escapaba. Uno de los balazos le dio en la espalda.
Tras la balacera, el asesino huyó con su cómplice en la moto en la que había llegado, mientras que el herido fue llevado a la UPA de Fiorito.
Merlo dejó ese centro asistencial, por la tarde sufrió una descompensación – como consecuencia de las heridas de bala – fue trasladado de urgencia al Hospital Evita de Lanús, donde murió a poco de ingresar
La investigación quedó a cargo del fiscal Juan Colazo, de la UFI de Responsabilidad Penal Juvenil 2 de Lomas de Zamora. Hay un adolescente identificado como el autor del homicidio que es intensamente buscado.
LA VERSIÓN DE LA FAMILIA
La familia de la víctima desmintió que se haya tratado de una venganza o de un ajuste como sospechan los investigadores y sostiene que se trató de un intento de robo. Asimismo, reclaman justicia y protección ya que fueron amenazados.
En contacto de DiarioConurbano.com.ar, expresaron: “¨Como familia pedimos justicia por el fallecimiento de Ivan Merlo. Fuimos a la justicia desde un principio no nos guardamos ninguna información y toda la información ya la tiene la justicia; esta echa la denuncia y todas las pruebas que nosotros mismos pudimos buscar”.
En tanto, explicaron tras el ataque “la decisión que él tomó de salir del UPA fue porque la ambulancia para el traslado al hospital Gandulfo nunca llegó. El ingreso al as 5:30 de la mañana y estuvo en la UPA hasta las 13,30. La decisión de él de no ir al hospital fue que era el cumpleaños de su hija más grande y dijo que se quería quedar un rato con ella y el iba al hospital a atenderse y como el se sentía bien no quiso ir”.
En esa línea, contaron que a la mañana siguiente “se levanta sale afuera y la suegra ve que (a Iván) le agarran convulsiones en el piso de la cocina. Llama a su hermana qué vive a la vuelta de la casa donde vivía él y cuando ella llega ya estaba mal, estaba amarillo, todo transpirado y diciendo que le dolía el pecho, que le faltaba el aire. De inmediato, lo trasladan al hospital más cercano, el Evita de Lanús y cuando llega ya no tenía signos vitales. Le hicieron electro pero ya estaba fallecido”.