Marzo cierra con un panorama crítico para los conductores. Tras un aumento acumulado del 20% en solo 30 días, el precio de la nafta súper superó finalmente los $2000 por litro en la mayoría de las estaciones de servicio del país. El incremento responde a una combinación de factores externos e internos que empujan los costos locales al alza.
El factor internacional y la postura de YPF
El conflicto bélico en Medio Oriente disparó el valor del barril de petróleo a nivel global, lo que impactó directamente en el costo de refinación. Horacio Marín, CEO de YPF, calificó este ajuste como «transitorio» y explicó que refleja la necesidad de cubrir el precio del crudo no propio que la empresa debe adquirir para procesar.
A pesar de estas explicaciones, las cifras son elocuentes: en el último año, los combustibles subieron un 63,6%, duplicando prácticamente la inflación anual, que se ubicó en el 33,1%.
Alivio impositivo y cambios en la mezcla
Para evitar un impacto aún mayor, el Gobierno Nacional decidió postergar la actualización de los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono prevista para abril. Sin embargo, se autorizó un cambio técnico que genera dudas: el corte de bioetanol en las naftas subió del 12% al 15%.
Ojo con el consumo: Aunque esta mezcla no daña los motores, especialistas advierten que el bioetanol rinde menos que la nafta pura. Esto significa que los usuarios podrían notar que el combustible «se evapora» más rápido, obligándolos a cargar con mayor frecuencia.