Tras una extensa reunión con los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, el presidente Alberto Fernández anunció que decretarán el aislamiento social, preventivo y obligatorio para evitar la propagación del CONVID-19 que ya afectó a más de 120 personas y causó la muerte de tres personas.
“Todos los y las argentinas a partir de las 00 de mañana (viernes) deberán someterse al aislamiento social, preventivo y obligatorio. A partir de ese momento nadie puede moverse de su residencia, todos pueden quedarse en sus casas. Es hora que comprendamos que estamos cuidando la salud de los argentinos”, anunció el mandatario desde la Quinta de Olivos.
Asimismo, subrayó que la medida va de la mano de “tratar de que los efectos de la economía sean los menos dañinos posible” y manifestó que “es una semana corta la que viene, entonces, la medida se prolongará hasta el 31 de marzo”. Anunció, además, que el feriado del 2 de abril será adelantado para el 30 de marzo como “feriado puente”. “Nos quedamos en nuestras casas para evitar y seguir trasladando el virus de persona a persona”, aseveró.
En ese sentido, aclaró que “hay situaciones permitidas, toda persona deberá permanecer en sus casas, hogares pero podrá salir a hacer lo necesario para seguir viviendo su vida habitual” y detalló que “van a seguir atendiendo los negocios de cercanía abiertos como almacenes, supermercados, farmacias” pero advirtió que “a partir de las 00 la Prefectura, la Gendarmería, la Policía Federal y provincial, estarán controlando a quien circule de la calle”.
También, Fernández alertó sobre las personas que decidieron por este fin de semana largo irse de vacaciones y dejó en claro: “Vamos a ser absolutamente inflexibles”.


