A dos años, el atroz crimen de Joselin Mamani, una niña de 10 años que recibió 50 puñaladas, sigue impune. Si bien se investigó a dos personas relacionadas con la madre, no hay detenidos por el asesinato ocurrido el 7 de enero de 2018 en Longchamps.
“Fue investigada la ex pareja de la madre, fue nombrada en algunos testimonios. Pero no hubo pruebas suficientes para avanzar en su detención”, informaron fuentes judiciales a DiarioConurbano.com.
También, los investigadores tuvieron como sospechoso a otro hombre al que tampoco se imputó por no contar con la cantidad de pruebas suficientes.
La causa se encuentra en la UFI 2 de Lomas de Zamora, especializada en Violencia de Género, a cargo de la fiscal Fabiola Juanatey.
Joselin Mamani fue asesinada de casi 50 puñaladas, en su vivienda del barrio 14 de Febrero, en Longchamps.
El hecho fue descubierto por su madre. Ella había ido al banco y cuando regresó encontró a su hija muerta, en un charco de sangre.
Según informaron fuentes de la iinvestigación, la menor presentaba 32 heridas de arma blanca en su cuerpo, 18 en la cara. Así lo indicó la autopsia practicada al cuerpo de la menor en la morgue del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
La puerta de la reja de la vivienda, ubicada en la calle Silva al 1.500 del barrio 14 de Febrero, Longchamps, se encontraba abierta. No se detectó desorden ni faltaban objetos de valor, pero sí desapareció un juego de llaves que la mujer había dejado en la mesa de la cocina antes de salir.
