Cientos de miles de vecinos se concentraron en Plaza Grigera para celebrar la festividad de Reyes y disfrutar de la música, la caravana que se extendió por varias calles y el juego de luces que preparó el Municipio de Lomas de Zamora.

Como es habitual, de la celebración participó Monseñor Jorge Lugones, quien resaltó la importancia de esta fecha y remarcó su “alegría” de ver “tantos niños con sueños” y “con la ilusión intacta”. Asimismo, pidió “por la unidad y la paz” de todos los lomenses y que «Dios les de un año de paz, bendición y alegría a todos”.

«Gracias por acompañarnos otro año más, es una alegría compartir con todos una noche tan hermosa», enfatizó el Obispo e invitó a todos los vecinos a acercarse hasta la Catedral para estar cerca a la virgen, que ayer a la noche estuvo abierta para todos los vecinos.

En el escenario se encontraba el intendente, Martín Insaurralde, acompañado de su esposa, Jesica Cirio, su hija Chloé. También estuvo el jefe de Gabinete, Guillermo Viñuales, junto a funcionarios de su Gabinete y representantes de entidades de bien público.

Tras una suelta de globos rojos, azules y blancos, los colores que representan al Municipio, llegó el momento de los fuegos artificiales de bajo impacto y de un show de luces. Con la música de Soda Stéreo las calles de Lomas se iluminaron de todos los colores.


