“Ya está. La decisión está tomada. Se adelantan las elecciones en la Provincia”. Fuentes de Cambiemos y del peronismo reconocieron que la gobernadora María Eugenia Vidal logrará llevara adelante su iniciativa. La medida incluirá los comicios municipales y supone el adelantamiento de todos los tiempos electorales. En Lomas, el panorama es complejo tanto para el oficialismo como para la oposición local. Un juego de ajedrez que permite pocas equivocaciones. Martín Insaurralde ya es casi número puesto para competir con Vidal y eso implica una recomposición del mapa político local.
Desde que asumió como intendente, Insaurralde tuvo una idea fija: llegar a la Gobernación bonaerense. Nunca pensó que la oportunidad la tendría en un contexto tan difícil y con los tiempos tan acotados. Claro que le queda poco margen para negarse a jugar. Es un dirigente conocido, instalado, con recorrido en la Provincia – fue candidato a diputado en 2013 -, tiene el aval de todos los intendentes del PJ, y no presenta muchas resistencias dentro del kirchnerismo.
Conocedor de lo que se viene, el marido de Jésica Cirio ya salió con los tapones de punta y puso en un mismo nivel de cuestionamiento a Macri y Vidal. Se trata de una cambio en su discurso: hasta ahora se encargaba de cuestionar al presidente, sin nombrar a la gobernadora, con quien tiene buen diálogo. Por el momento.
La posibilidad fuerte de tener que enfrentar a Vidal por la Gobernación a Vidal, lo dejaría a Insaurralde sin la chance de ir por su última reelección. Aquí, el lomense estuvo previsor ya que desde hace más de dos años les allanó el camino a dos de sus hombres de confianza para que lo sucedan: el Jefe de Gabinete, Guillermo Viñuales, y el diputado provincial, Federico Otermín.
El contexto no le permite al insaurraldismo – en realidad, casi a ningún sector – ir a internas. Así las cosas, será el propio intendente el que deberá elegir a su potencial sucesor. Mientras Viñuales aparece como el “brazo ejecutor” de la gestión de Insaurralde, Otermín está más ligado a representar al jefe comunal en ámbitos políticos provinciales mientras intenta no perder territorialidad.
En este contexto, Insaurralde sabe que con los votos tradicionales del peronismo lomense no alcanza e intentará evitar una interna con sectores del kirchnerismo puro. En este campo, se destacan las concejales Laura Berardo y Daniela Vilar, el dirigente de Unidos y Organizados, Claudio Morell, y el ex titular de Fútbol para Todos, Pablo Paladino. Los más optimistas creen que los tiempos acelerados que marca Vidal evitarán que estos sectores se midan en una interna.
En tanto, las dos facciones de la CGT Regional y la CTA de los Trabajadores esperan un llamado para estar en la lista local de un frente opositor al macrismo. Insaurralde ha demostrado tener buen diálogo con estos sectores, quienes – con matices – han estado encabezando los principales reclamos a Macri y a Vidal.
En el oficialismo de Lomas, y sus aliados, todos repiten una tradicional frase: “tienen que estar todos adentro de un gran frente”. Si bien la coincidencia es inmediata, las peleas llegan al momento de establecer cómo se van a ubicar los distintos sectores en ese armado opositor a Cambiemos.
Hay algo claro: Insaurralde no piensa resignar su centralidad en Lomas más allá de que el destino y las circunstancias lo lleven a disputar el partido más difícil de su carrera política: enfrentar a una de las figuras con más alta imagen positiva del país.
En Cambiemos, la medida de Vidal canceló toda posibilidad de internas que existían, aunque con pocas posibilidades de prosperar. Todo indica que el candidato a intendente volverá a ser Gabriel Mércuri. Esto no entusiasma mucho para adentro del macrismo pero le asegurar un piso de votos y le evita una interna. Algo valioso en este contexto.
Claro que los fantasmas existen y las posibilidades de sorpresas no se extinguen. Descartado Hernán Lewin por su incorporación al gabinete de Insaurralde, los rumores en torno a una potencial de candidatura del conductor televisivo Sergio Lapegüe siguen en pide pero parecen encaminados a extinguirse. Los más desconfiados creen que Vidal aún guarda un as para plantearle un problema a Insaurralde en su tierra: la postulación del ministro de Seguridad, Cristian Ritondo.
Los dirigentes de Cambiemos saben que si Insaurralde compite en Provincia deberán incrementar el discurso crítico a su gestión. En este camino, se preparan para golpear al intendente en dos temas preocupantes para los vecinos: las inundaciones y la inseguridad. Esto ya anticipa un Concejo Deliberante muy caliente para este año.
Finalmente, tanto el PJ como Cambiemos se disputarán el voto y el apoyo de los dirigentes del massismo, que quedaron prácticamente a la deriva. Mientras que Insaurralde confía en sumar a algunos de ellos – los más peronistas – a su gestión, en Cambiemos estiman que no habrá lugar para los dirigentes del Frente Renovador en un frente opositor. Esto los llevará a inclinarse hacia Cambiemos. Claro que para lograr ese apoyo deberán ser más generosos en el armado de listas.
Hay pocas certezas en el espectro político actual. No obstante, una realidad es ya inevitable: los tiempos electorales se adelantarán o, de mínima, se acelerarán, y los andamiajes políticos deberán estar muy aceitados porque los errores se pagarán muy caros.
