Residentes y trabajadores del Pequeño Cottolengo de Don Orione, ubicado en Claypole, se manifestaron frente a la institución por el retraso de siete meses en el pago de prestaciones y el recorte al área de personas con capacidades diferentes. Bajo la consigna de “Basta de ajuste en discapacidad”, se reunieron con globos rojos para realizar un abrazo simbólico. Los sueldos del personal, los insumos básicos, medicamentos y comida son los principales problemas de la institución.
Fernando Montero, Coordinador técnico y psicopedagogo, afirmó en diálogo con Diario Conurbano: “Hay más de 400 residentes y 450 empleados que si cierra van a quedar en la calle”. El peligro de cierre es a causa de la falta de pago de las prestaciones del Plan Federal Incluir Salud que corresponde a Nación y del cual son parte la gran mayoría de los residentes.
En este sentido, Montero aseveró: “Siempre tuvimos retrasos, es histórico. Pero de dos o tres meses, nunca pasaron siete meses sin recibir el pago de las prestaciones. No podemos estar más así”. Con la suspensión de la paga se eliminó la entrega de pañales que se usan todos los días, tratamientos ortopédicos y gran parte del personal no recibió su sueldo en el mes de agosto.
“Agotamos todas las instancias administrativas posibles y hubo comunicados días anteriores que dijeron que están por salir los pagos de Agencia Nacional de Discapacidad pero todavía no recibimos nada”, manifestó Montero. También se debía actualizar los aranceles por la inflación de manera automática. Sin embargo, hace dos años que no hay actualización.
El edificio ubicado en Avenida Lacaze 3963, es una de las instituciones más grandes de América Latina, son 15 hogares que brindan una asistencia integral y también tiene un Centro Educativo Terapéutico con rehabilitación y distintos talleres.
Durante el reclamo se expresaron residentes que viven hace más de 40 años en el Cottolengo, familiares de residentes que no pueden mantenerlos en sus casas porque requieren de una asistencia especial y con mayores recursos. “Hay personas que no tienen familia y a donde van a ir si cierra?”, resaltó el coordinador técnico.
Actualmente la institución que tiene 83 años, recibe condonaciones de empresas debido a que no puede pagar sus deudas. La preocupación por el posible cierre se incrementó tras la eliminación del rango ministerial de la cartera de Salud que fue fusionada en Desarrollo Social.
Del acto participó Jorge Silanes, directivo y hermano de la Pequeña Obra, quien explicó la situación actual de los retrasos y se estima que en estos últimos dos años se recortó casi un 80% el subsidio. Desde la institución denunciaron por falta de cumplimiento con la labor pública y obtuvieron una cautelar a su favor.


