Familiares y amigos de Marcos Bazán, el joven detenido y acusado de asesinar a la adolescente Anahí Benítez, en agosto de 2017, en la Reserva de Santa Catalina, en Lomas de Zamora volvieron a reclamar su liberación, a la vez que resaltaron que su encierro es “injusto”.
Con una actividad en la Plaza Grigera de Lomas y una carta que difundieron a través de redes sociales, los familiares y amigos cuestionaron duramente la investigación del femicidio, del que se cumplieron 9 meses.
“Como hemos dicho reiteradas veces, la acusación contra Marcos es totalmente arbitraria y se sostiene de manera exclusiva sobre el rastrillaje de un perro. Ante la ausencia de pruebas contundentes y ante el resultado negativo de las pericias, se ha buscado presentar ese rastrillaje como si tuviera un grado de verdad absoluta. Supuestamente, el can detectó la presencia de la adolescente en el terreno donde vive Marcos, pero esto no fue confirmado con ninguna otra prueba. No se encontraron pelos, sangre ni ningún otro rastro. Además, ninguno de los otros perros que pasaron previamente por la Reserva condujeron a la casa de nuestro amigo. ¿Cuál es el grado de veracidad del rastrillaje que hicieron con el can Bruno? ¿Por qué no se usaron otros perros ni se hicieron otras pruebas que confirmaran el rastro?”, se preguntaron.
Y añadieron: “los acusadores dicen que existe un vínculo entre Marcos y Marcelo Villalba –el violador de la joven- y que esa conexión “es la droga”. Nos gustaría que expliquen en qué foja del expediente judicial se certifica dicho vinculo y en qué consistía ese negocio de las drogas sobre lo que tanto se habla”.
“Tenemos pleno conocimiento de la causa y de cada foja de los 24 cuerpos del expediente y sabemos que no hay ninguna prueba o indicio que implique a Marcos en este femicidio. Y no dudamos en afirmar que las acusaciones contra Marcos son solamente el resultado de subjetividades y “presentimientos” que no tienen peso real alguno”, añadieron.
Y finalizaron: “A pesar de facilitar la labor judicial, las fiscales y el juez de garantías lo mantienen (a Marcos Bazán) con prisión preventiva. Esto significa que en los hechos se lo “presume culpable”, agraviando sus derechos constitucionales más elementales”.
