El Club Temperley realizó una nueva reunión entre directivos y medios de prensa para transmitir cual será el rumbo del club en la próxima temporada. La charla, que fue la primera tras el descenso del Gasolero a la Nacional B, estuvo encabezada por el presidente Martín Vila, el titular de la Subcomisión de Fútbol, Martín Prado, y Marcelo Alcobre, que integra la Comisión Directiva, quienes hicieron una fuerte autocrítica, plantearon los objetivos en la nueva categoría, detallaron futuros refuerzos e informaron sobre el estado de la construcción del nuevo predio y gimnasio.
El Celeste vive tiempos de reinvención luego del golpe que supone la pérdida de la categoría pero con adicionales que condicionan el panorama. Es que no solo la derrota futbolística trae aparejado una merma en el dinero que recibe el club por parte de la televisión, sino que además, junto al resto de integrantes del Nacional B, es víctima de la incertidumbre reinante en la segunda división del país.
Si bien Alcobre fue el primero en hacer una fuerte autocrítica a nombre de toda la Comisión al reconocer que “nos mandamos un montón de cagadas” en el último tramo de la temporada, por otra parte destacó al actual plantel como “el mejor grupo” con el que contaron, aunque se vendrán varios cambios porque la cuestión económica apremia y el contrato por televisación de los encuentros caerá para Temperley casi un 80 por ciento.
Por eso no es casual que en el Celeste se hayan desecho de los contratos más caros del plantel –Marcos Figueroa, Juan Sánchez Sotelo, Fabián Muñoz y Adrian Scifo – y que adelantasen más recisiones para la próxima semana.
Solo quedarán unos 10 jugadores del plantel actual que no son del club y a ellos se les sumarán juveniles, para conformar una plantilla que continuaría bajo la dirección de Gastón Esmerado si todo se da como ya está hablado con el entrenador, quien volvería a estampar su firma en un nuevo contrato en los próximos días.
Eso sí, el “Gato” ya visitó varios entrenamientos para ver a los candidatos a sumarse al nuevo proyecto y en la mira está sumar dos marcadores centrales, un volante de contención y dos delanteros, todos de “jerarquía” para ser “titulares” y un arquero para reforzar la estructura que hasta el momento contará con Adrián Arregui, quien fue pretendido en su momento por Eduardo Domínguez pero que continuará en el sur porque “no hubo contacto de Colón”, según reconoció Alcobre.
Asimismo, los planes son todos condicionales frente a la incertidumbre de todavía no saber con qué formato de competencia se encontrarán luego del mundial. Pese a que se barajan varios, desde un Nacional B de 40 equipos desdoblados en dos zonas para nuclear a los clubes metropolitanos por un lado y a los del interior por el otro, a un torneo corto de transición para equilibrar el desajuste de la Superliga; los dirigentes reconocieron que todavía no hay definiciones aunque sí se sabe que los promedios seguirán vigentes para el ascenso en la lucha por la permanencia y eso no permite el total relajamiento.
Lo que si será invariable es el objetivo de volver a la máxima categoría y lograr un balance financiero que permita continuar con los proyectos de la institución: el fútbol amateur y la construcción del nuevo predio de Guernica.
La formación de jugadores es uno de los pilares del Celeste, no solo porque una buena cantera reditúa desde lo deportivo, sino porque el fútbol argentino necesita vender para sobrevivir y en ese sentido por Temperley atendieron mucho los teléfonos ante llamados de clubes grandes para llevarse a varios jugadores, pero los de billetera abultada que pelean campeonatos escucharon rotundas negativas como respuestas a sus pedidos de negociación.
El otro puntal son las obras con dos construcciones que serán fundamentales para el crecimiento de la institución. El Gasolero ya se metió de lleno en la edificación de un nuevo gimnasio techado de 48 x 35 metros en los terrenos del club que permitirán la práctica de todos los deportes a excepción del hockey, tal como se había anunciado en campaña.
Además de la estructura que sería finalizada para finales de este 2018, es inminente el comienzo de obra en el predio de Guernica tras evaluar costos y opciones de obras, que también servirá para alojar disciplinas así como también ser utilizado para construcciones o pretemporadas del plantel de fútbol, la cual este año se encuentra condicionada a factor económico.
