En el marco del 42° aniversario de la última dictadura cívico-militar, la Asociación Judicial Bonaerense(AJB) realizó en los Tribunales de Lomas de Zamora un acto conmemorativo. “Por la lucha de los derechos humanos». “La lucha de los organismos de derechos humanos logró frenar la obediencia debida, el punto final, el 2×1 y ahora el arresto domiciliario”, afirmó Sergio Smietniansky, abogado de DDHH y uno de los voceros del acto.
En la entrada del hall central de Tribunales había carteles colgados con la frase: “Cárcel común y efectiva a todos los genocidas. Juicio y Castigo” y mientras sonaba de fondo la canción “La memoria” de León Gieco, comenzaban a agruparse las personas que pasaban por los pasillos del edificio.
La conmemoración empezó con la lectura de un poema de Roberto Santo, detenido desaparecido. El joven que lo leyó, con la voz emocionada, invitó a movilizar mañana a la Plaza de Mayo. “El Golpe contó con el apoyo de la Iglesia, de grandes grupos económicos y de un sector de la población. Buscamos la apertura de los archivos y repudiamos la impunidad. Tienen que seguir avanzando los juicios”, finalizó.
Jorge Sotelo, Secretario General AJBL Lomas, aseguró: “Las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo lograron que por primera vez en la historia de Argentina no haya venganza, sino justicia. El pañuelo es un símbolo en todo el mundo. Es un ejemplo de lucha y representa a las personas que decidieron luchar contra un sistema”.
A su vez, Smietniansky tomó el micrófono para explicar la parte más judicial del proceso: “El órgano ejecutor fueron las Fuerzas Armadas pero fueron los tres poderes cómplices de la violación a los derechos humanos”. En este sentido, Smietniansky hizo referencia a lo sucedido el miércoles en Rosario, cuando un grupo de organizaciones que defiende a los represores volvieron a poner en debate la teoría de los dos demonios mientras la Cámara Federal rosarina auditaba una causa con torturadores. “Estos crímenes fueron cometidos en el marco de un genocidio. Tenemos que tener en claro que las violaciones a los derechos humanos sólo pueden realizarse por el Estado”, sentenció.
Luego pasó al frente del acto Miriam Gorban, ex detenida en un centro clandestino que relató como se encontró en una confitería con un ex torturador -el Turco Julián-. “No es fácil ser sobreviviente. Es necesario que ganemos las calles porque siempre hay nuevas luchas. Si estamos acá es por la solidaridad de los ciudadanos que dijeron Nunca Más”, manifestó.
Para finalizar, Sotelo pidió un aplauso por todos los detenidos desaparecidos y para reivindicar la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. “Que una sociedad haya juzgado a sus propios dictadores y responsables directos, es algo para conmemorar. Las víctimas de la dictadura quisieron un mundo justo y por ellos aplaudimos”.
