Tras varios meses de suspensión del juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal 6 de Lomas de Zamora comenzó el debate oral y público contra dos hermanos, acusados de asesinar a Pamela Lazzarini, una mujer transexual, en la Ruta 4, a la altura de Llavallol, en 2015. Los acusados son Alejandro y Matías Suárez, y se los imputa por homicidio agravado. Según la investigación que precedió al juicio, los hermanos actuaron junto a un tercer hombre, que al día de hoy no está imputado ni detenido. Los hermanos Suárez llegaron en libertad al proceso judicial.
En la primera audiencia oral y pública, donde se presentaron una decena de testigos, tanto la defensa como la acusación presentaron sus lineamientos generales. Por un lado, el fiscal de la causa, Pablo Pando, indicó que intentará probar el hecho, donde los acusados más el prófugo “siguiendo un plan previamente acordado” dieron muerte a Lazzarini. Caso contrario fue el planteo de la defensa, ejercida por Irene Silvetti, quien manifestó la “inocencia absoluta” de sus defendidos. En esta línea, adelantó la letrada, guiará su investigación sobre “una denuncia que dice que a Pamela la habría matado la policía”, que se encuentra presente en la causa del Juzgado Federal 2 de Lomas por trata de personas, que se generó a partir de los allanamientos en la comisaría de Llavallol.
El testimonio más importante de la jornada fue el que dio una trabajadora sexual de la Ruta 4 – también conocida como Camino de Cintura – quien conoce a los acusados y quien aseguró que le mandó un mensaje por teléfono a uno de ellos, “para que esté un rato ahí” con ella “y después ir a tomar algo”. En este sentido, mientras la testigo se encontraba en la Ruta, se acercaron los hermanos Suárez junto con “El Correntino”, quien sería la tercera persona acusada en los hechos. “Crucé la ruta caminando y nos quedamos ahí tomando un Baggio” manifestó la testigo, quien luego volvió a cruzar, pero afirmó que los hermanos Suárez “seguían allí” sentados, a casi ocho cuadras de donde murió Lazzarini.
La testigo sumó que los acusados habrían estado “una hora y media” allí, hasta que llegó la policía de Luis Guillón junto con dos transexuales, que acusaban a los hermanos Suárez por amenazas de muerte. “Nunca entendí por qué se los llevaron” afirmó la testigo, quien asumió sentirse “culpable” por haberlos hecho ir hasta ese lugar aquel día.
Consultada por los hechos que llevaron a los hermanos Suárez a juicio, la testigo indicó que entre las trabajadoras sexuales que se encuentran en la Ruta 4 – más de 30 hoy en día – se “escuchaba” que “Pamela se había quedado con el vuelto de unos transas” y que por eso la habrían asesinado, pero “no se sabe si es la verdad”. Además, indicó que entre las distintas versiones que surgieron de los hechos, “primero dijeron que los asesinos habían venido en una moto, y después en un coche”.
Por último, la testigo declaró que de todas las personas que se encuentran trabajando en la Ruta “hay algunas que se las llevan, las violan, las matan” y que es algo que “pasa todo el tiempo y queda en la nada”.
Los otros protagonistas de la jornada fueron los funcionarios policiales que actuaron aquel día, tanto en la localidad de Llavallol como en Luis Guillón. Esto es así porque el asesinato de Lazzarini ocurrió en la primera de las localidades mencionadas, mientras que la detención de los hermanos Suárez por amenazas, en la segunda. En esta segunda actuación, los funcionarios indicaron que al menos tres personas interceptaron un patrullero para denunciar amenazas por parte de dos hombres, que más tarde fueron identificados como los Suárez.
Cuando el personal policial de Guillón llegó a la Ruta 4, donde se encontraban los hoy acusados, se comenzó una discusión entre los hermanos y quienes denunciaban amenazas, donde los Suárez habrían dicho “te voy a matar igual que al puto que está ahí enfrente”, en relación con lo ocurrido con Pamela Lazzarini.
Según la investigación que se llevó adelante en estos años, los hermanos Suárez interceptaron a la víctima el 5 de junio de 2015, alrededor de las 2.30, junto a otro sujeto. La sorprendieron en la Ruta 4, entre Melber y Mercedes, en Llavallol. Sin mediar palabras, le dispararon con una pistola calibre 9 milímetros. La bala ingresó en la cabeza de Pamela y terminó con su vida. Al parecer, la víctima y los victimarios habían discutido a horas antes del hecho.
