Los vecinos del barrio lomense de “La Loma” están sin luz desde la mañana de este martes por la explosión de un transformador pese a 24 horas ininterrumpidas de reclamos por parte de vecinos ante las chispas y llamaradas que emanan desde el lunes del mismo. En diálogo con DiarioConurbano.com Jacqueline Márquez, que vive a unos 40 metros del transformador, aseguró que pese a las comunicaciones de la empresa “la cuadrilla de Edesur nunca apareció” para solucionar un problema recurrente en la barriada donde funciona un jardín de infantes comunitario y donde hace pocos días un incendio causado por una vela encendida a raíz de un apagón se cobró la vida de una vecina.
Desde la mañana del lunes pasado, los vecinos de la calle Florencio Sánchez al 1700, entre Mayor Olivero y Vernet del Barrio “La Loma” de Lomas de Zamora, detectaron chispas que provenían del transformador de Edesur y pese a los reclamos efectuados, la empresa no envió personal para revisar el desperfecto que quedó evidenciado a simple vista con explosiones y una llamarada durante todo el día y la noche, por lo que la situación se agravó y desde este martes a las 11 decenas de familias están sin luz.
“Nos cansamos de llamar todos los vecinos”, se quejó Márquez, quien en diálogo con Diario Conurbano confesó: “Creíamos que iba a haber alguna explosión”. Pese a lo notorio del desperfecto y del consiguiente peligro para los habitantes del barrio o el riesgo de daño sobre los autos estacionados en las adyacencias, señaló que “vino la policía, miró y se fue”, pero que “la cuadrilla de Edesur nunca apareció”.
Para colmo, en esa cuadra se encuentra el Jardín Comunitario Educativo “Crecer con Amor”, establecimiento donde ella es la Coordinadora General, que es parte de la ONG “Club de Madres Crecer Con Amor” y al que concurren cerca de 130 chicos desde el año de vida hasta los cinco, incluso en jornada completa y con servicio de comedor donde los niños almuerzan, meriendan y cenan, según informó la vecina.
“Es tristísimo, porque los padres no saben dónde dejar a los chicos”, consideró Márquez al tiempo que aseguró: “Jardín va a haber, nosotros no los vamos a dejar en la calle porque sabemos cuál es la problemática y cómo estamos ahora, los papás necesitan salir a trabajar; además de que los chicos se acostumbraron y por eso es importante que sigamos funcionando porque trabajamos para nuestra comunidad”, sostuvo en ese sentido.
En cuanto a la interacción con la empresa eléctrica, repitió que no tuvieron eco de la misma pese a la recepción de las denuncias y que intentaron comunicarse con el municipio para canalizar el pedido de soluciones por alguna vía, pero no lograron ser atendidos.
“Tenemos todos los números de reclamos de todos los vecinos que hoy nos empezamos a juntar porque esto se veía venir. A la señora que vive frente al transformador le agarró un ataque de nervios porque tiene varios nietos y corren peligro”, contó la vecina sobre como el episodio trastocó la vida del Barrio, aunque no por primera vez, ya que según recordó “esto viene sucediendo hace varios años”.
“Antes perdía un líquido que emanaba un olor terrible e hicimos denuncias. Dijeron que tenían que cambiar el transformador y ahora comenzó a explotar cada dos por tres aunque vengan y lo arreglen, porque parece que hacen como dice la canción ‘Lo atamos con alambre’”, afirmó sobre los reiterados problemas que arrastran desde hace varias semanas por las precarias soluciones que ensayan las cuadrillas de la empresa de energía en los transformadores que contendrían PCB, un refrigerante altamente tóxico que la empresa se había comprometido a erradicar de sus dispositivos hace más de 15 años.
Asimismo este episodio no es un caso aislado y el barrio ya se vio convulsionado hace poco tiempo a causa de la falta de electricidad. Es que hace pocos días, una pareja de hermanos fue víctima de un incendio causado por una vela que encendieron para alumbrar luego de un corte de suministro y recibieron quemaduras de gravedad. Si bien fueron atendidos de urgencia, Alejadra Leiva, que ingresó al Hospital Gandulfo con el cuarenta por ciento de su cuerpo quemado, falleció y su hermano, Daniel, sigue internado en estado grave en el nosocomio lomense pese a los pedidos de traslado al Instituto del Quemado.


