Luego de la fuga de cuatro menores al forzar los barrotes de una celda y saltar un paredón del Centro de Recepción y Ubicación de Menores (CREU) de Lomas de Zamora, los trabajadores de ese lugar denunciaron las distintas irregularidades con las que conviven día a día, y aseguraron que dicha fuga, que no es la primera desde que se abrió el Centro, “es propio de la falta de políticas de niñez y personal”. En el CREU se encuentran alojados menores de 16 y 17 años que han cometido algún delito, y por la causa de la fuga interviene la UFI de Responsabilidad Penal Juvenil 2 de Lomas de Zamora.
Alejandro Fernández, delegado gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el CREU de Lomas de Zamora, dialogó con Diarioconurbano.com al respecto y manifestó que la fuga que se sucedió en la madrugada del miércoles “es propia de la falta de política de niñez y de personal, de no llenar los espacios de ocio, la falta de talleres que tengan que ver con oficios” y aseguró que debido a la falta de recursos humanos, no pueden tener “todos los sectores relevados o contenidos”. En cuanto a la fuga en particular, indicó que las celdas están hechas de hierro dulce “fácil de cortar”. “Nosotros queremos sacarlos a los pibes de los hierros y ponerlos en escuelas” sentenció.
Además, enumeró las distintas dificultades que tanto los trabajadores como los niños atraviesan en el día a día. Según Fernández hay tres puntos básicos que se vienen denunciando con ART y notas a la dirección, sin tener respuesta. En primer lugar, manifestó la interrupción de la obra en la puerta de entrada del CREU, lo que generó “una entrada imposible de transitar para los trabajadores y las familias”, además de denunciar que “en una emergencia, no puede entrar la ambulancia”. En segundo lugar, “el agua contaminada” que posee el Centro, y que es aquella que toman los menores ya que “no hay dispenser y a veces hay bidones de agua”. Por último, relató el emparche de caños de gas con “poxilina”, por lo que “no hay mantenimiento”.
En esta línea, Fernández no dejó de lado “la falta de ropa, de colchones, de medicamentos, de herramientas para los enfermeros”. “Todo esto lo venimos reclamando y no tenemos respuesta porque la dirección del CREU está de paso”.
Retomando la falta de personal, lo que Fernández ponderó como una de las causas de las fugas, manifestó que como “no hay personal, el chico esta mucho tiempo adentro de la habitación. Tenemos que hacer un esfuerzo doble. Los chicos salen de a once en dos turnos” lamentó. “Esto requiere que las 24 horas controlemos y nos quita la posibilidad de cualquier tipo de educación, y nos mete en el tema de control” adicionó.
Según indicó al portal, al día de hoy son 100 los trabajadores abocados en el Centro de Lomas, pero sólo 60 de ellos son aquellos que tienen contacto con los chicos.
Por último, Fernández criticó las políticas “de contención” empleadas por el gobierno provincial y nacional, y pidió “políticas que le sirvan al joven” una vez que éste este fuera del Centro. “El gobierno no invierte y realmente los chicos necesitan algo que les de otra perspectiva. No dan herramientas para poder subsistir cuando salga” dijo, y agregó que “todo esto se enmarca en la idea de bajar la edad de imputabilidad, esto sirve para decir que los jóvenes son peligrosos”.
