El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora comenzó a juzgar a cuatro detenidos por el crimen de un vecino ocurrido en Villa Centenario, en enero de 2015. Entre los imputados se encuentran tres integrantes de una familia, y según se expuso en la primera jornada de testigos, el linchamiento y muerte ocurrió luego de que la víctima –Ezequiel Víctor Barraza– haya asesinado a otro vecino la noche anterior, Simón Oviedo.
Los imputados son Mario Antonio González –supuesto tío de Oviedo– y sus hijos Maximiliano y Lucas González, y Néstor Romero. Los cuatro llegaron imputados por homicidio en concurso real con incendio. Luego del hecho, los investigadores policiales comenzaron a reconstruir lo sucedido y lograron identificar a los agresores que lincharon y le quitaron la vida a Barraza.
Entre los testigos que presentó la fiscalía –a cargo de la doctora Viviana Simón– declaró la madre de Barraza, quien presenció los hechos que se ventilaron en la audiencia. En su testimonio aseguró que en la madrugada anterior al crimen de su hijo, Oviedo comenzó a amenazar a Barraza, “empezaron a gritarle cosas, lo insultaban”. Acto seguido, su hijo se retira para su casa “y después pasa corriendo con un cuchillito”. “Lo agarramos de la ropa pero ya había lastimado a Simón” indicó al Tribunal, y aseguró que llamaron a la policía para relatar lo que había sucedido.
Durante toda la noche, prosiguió Gladys, “los familiares de Simón pasaban amenazándolo que lo iban a matar”. Ya al mediodía, la esposa de Barraza le avisa a Gladys que una camioneta blanca había venido a buscarlo a Barraza, y cuando arriba a la casa de su hijo estaba “el papá de Lucas (en referencia a Mario González) intentando romper el portón y pegando patadas”.
“Empezaron a tirar piedras, yo les pedía por favor que no entraran. Cuando mi hijo se asomó a la puerta, ya estaba lastimado por los piedrazos” agregó Gladys, y sumó que minutos después llegó otro de los detenidos en una moto. Una vez que lograron romper el portón y entrar a la casa, “empezaron a lastimarlo con vidrios” refirió la testigo.
Luego, y en relación al agravante en la causa, Gladys refirió que los presentes en la casa – a los que describió como un grupo de más de quince personas – “empezaron a juntar los sommiers y prendieron fuego todo, rociaron con nafta”. En su testimonio, Gladys concluyó que su hijo salió con vida de la casa gracias a su ayuda, y que fuera dela misma siguió siendo agredido por los detenidos. Una vez que pudieron frenar los golpes, Barraza fue trasladado al UPA de Fiorito, donde falleció como consecuencia de la gran pérdida de sangre que sufrió.
El hecho ocurrió en el mediodía del 24 de enero de 2015, en la esquina de Bayona y Bustos, en Villa Centenario. Por razones que se desconocen Barraza y Oviedo, vecinos de la zona, comenzaron a discutir y luego a pelear. Todo terminó cuando Barraza le dio dos cuchilladas a Oviedo, de 30 años, y se alejó del lugar. El herido fue trasladado al Hospital Gandulfo, donde falleció como consecuencia de la agresión recibida.
Al enterarse de lo ocurrido, los familiares y amigos de Oviedo comenzaron a buscar a Barraza para agredirlo. Primero apedrearon su casa, y el grupo de personas hizo salir a Barraza y comenzaron a golpearlo y algunos de ellos lo cortaron con una cuchilla. Como consecuencia de la violenta agresión, el hombre falleció en la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Fiorito.
La fiscal de la causa agregó que además de los cuatro imputados, hay personas que al día de hoy se encuentran prófugas de la justicia. Entre ellos, la familia de la víctima reconoció a sujetos identificados en el barrio como “Los Cali”, y que también participaron del hecho.
