El testimonio de uno de los mejores amigos de Anahí Benítez, la adolescente hallada asesinada en la Reserva Natural de Santa Catalina, complicó la situación del detenido Marcos Esteba Bazán. El joven identificó una tijera hallada en hallada en la vivienda del imputado como un elemento suyo que se había olvidado en la casa de la víctima en febrero último y que nunca le había devuelto. Para la fiscal, Bazán mintió en su declaración y no puede explicar porque ese elemento de Anahí estaba en su vivienda.
El joven identificado como L.M. era compañero y uno de los mejores amigos de Anahí. En su segunda declaración, esta semana, identificó como suya una tijera escolar hallada en un tanque ubicado en la vivienda de Bazan.
“Me olvidé en la casa de Anahí junto a un peine en febrero. Ella me lo dijo en un mensaje de whatsapp y me mandó foto de la tijera”, recordó el testigo L.M ante la fiscal de la causa, Verónica Pérez.
El dato importante es que el joven aportó el chat con Anahí sobre el tema de la tijera y la foto de ese objeto que ella le mandó. Esto último está borrado de su teléfono pero los especialistas le adelantaron a la fiscal que se puede reponer.
Fuentes judiciales indicaron a este portal que la fiscal considera clave esta prueba, “tanto como la indicación del perro que en la casa de Bazán estuvo Anahí”. Lo que señalan los investigadores es que el imputado “mintió sobre la tijera” ya que había dicho que la había encontrado en un colegio de Lanús, donde había trabajado de portero.
Mientras en la UFI 2 de Lomas esperan que otros jóvenes del entorno de Anahí aporten algunos datos más, se esperan los cotejos de ADN por la sangre hallada en la casa de Bazán. En los primeros días de setiembre, la fiscal Pérez deberá dictar la prisión preventiva del detenido o excarcelarlo. Los investigadores parecen inclinarse por la primera posibilidad aunque resta saber si hay alguna prueba de más peso.
Por otro lado, Marcelo Villalba, el detenido por encubrimiento en el crimen de la adolescente Anahí Benítez, declaró este jueves ante la fiscal de la causa que no recuerda cuándo ni dónde exactamente halló el celular de la víctima, pero admitió que le sacó el chip y la funda y se lo regaló a su hijo.
Fuentes judiciales informaron que, por pedido de su defensor oficial Roberto Fernández, el acusado amplió esta tarde su indagatoria -en la primera se había negado a declarar- ante Verónica Pérez.
De acuerdo a los voceros, Villalba (40) dijo que no recuerda en qué fecha halló el celular de la víctima pero que era “un día nublado” y que lo encontró “tirado en una vereda con pasto” cuando regresaba a su casa en la localidad de Llavallol, de Lomas de Zamora.
Según las fuentes, el acusado declaró que en ese momento le quitó el chip, el cual arrojó en la vía pública y que una vez que arribó a su vivienda le sacó la funda y la tiró en el baldío lindero al inmueble.
Luego, Villalba relató a las fiscales que le pidió a su hermano que desbloqueara el celular y que colocara un chip nuevo, tras lo cual, le regaló el aparato a su hijo, dijeron los informantes.
Las fuentes judiciales detallaron que en su indagatoria, el acusado negó conocer al otro detenido que tiene la causa, Marcos Esteban Bazán, a la víctima y a las demás personas nombradas en el expediente y que luego se sometió a la extracción de una muestra de sangre para cotejo de ADN.
En tanto, las fiscales recibieron en las últimas horas los resultados preliminares de los exámenes toxicológicos practicados a la víctima que revelaron que no había consumido bebidas alcohólicas, precisaron los voceros que aclararon que aún no se determinó si había presencia o no de estupefacientes ya que ese estudio lleva “más tiempo”.
El 29 de julio último, Anahí salió de su casa de la localidad bonaerense de Parque Barón, en Lomas de Zamora, a caminar unas cuadras hacia el Parque Municipal Eva Perón y, al no regresar, su familia denunció su desaparición y comenzó su búsqueda.
El viernes 4 de de este mes, el cadáver de la adolescente fue encontrado desnudo, con lesiones cortantes y contusas en el rostro y la cabeza, enterrado en la Reserva Natural Santa Catalina, un predio de 730 hectáreas en Llavallol y que la Policía rastrillaba con perros adiestrados, ya que esa zona fue donde se activó la antena de su celular el día que fue vista viva por última vez.
La fiscal Pérez ratificó que la chica murió por sofocamiento y que “no surgió ningún signo de defensa” de parte de la víctima, “ni sufrió abuso” sexual.
Al día siguiente, los investigadores aprehendieron como principal sospechoso al profesor de matemáticas Francisco Leonardo Agostino (44) -luego liberado por falta de pruebas- y allanaron su domicilio, adonde llevaron perros rastreadores que no detectaron que la víctima haya estado en el lugar.
El domingo, se inspeccionó el sitio del hallazgo del cadáver y un perro marcó una casilla, ubicada a unos 300 metros de distancia, donde reside Bazán.
En ese lugar, los investigadores encontraron pelos, rastros de sangre y ropa de mujer y la fiscal Pérez indicó que la vivienda estaba “descrita” en los “cuadernos” que la víctima utilizaba como diario íntimo, en el cual relataba los sucesos importantes de su vida.
Sin embargo, en su indagatoria, el acusado Bazán aseguró no conocer a la víctima, que la ropa pertenecía a su novia y la sangre podría ser de algún animal.
Actualmente, Bazán está alojado en la Alcaidía de los Tribunales de Lomas de Zamora ya que la semana pasada denunció aprietes de partes de los policías de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Lanús-Avellaneda, adonde había quedado detenido inicialmente.
