El peor final se confirmó este viernes por la noche: el cadáver de una joven hallado en la Reserva Municipal de Santa Catalina, en Lomas de Zamora, era el de la adolescente Anahí Benítez, quien se encontraba desaparecida desde el sábado último, cuando salió de su casa a pocas cuadras de allí. La autopsia determinó que murió por asfixia poco más de 24 horas antes de ser hallada, lo que indica que estuvo cautiva casi 4 días.
Este viernes por la noche se allanaron cerca de 30 viviendas en los alrededores de la Reserva de Santa Catalina, en busca del lugar de cautiverio, con resultados negativos.
En la autopsia que se practicó en la morgue de los Tribunales de Lomas de Zamora se determinó que la asfixia no se produjo por comprensión de su cuello sino por la obstrucción de vías respiratorias. En tanto, se estima que la profundidad del pozo en el que fue hallada retrasó la putrefacción del cuerpo.
Los médicos no hallaron indicadores de abuso sexual en el cuerpo de Anahí pero sí restos de arroz en su estómago, lo que confirmó una data de muerte no superior a las 48 horas antes del hallazgo.
Los investigadores judiciales y policiales no dejaron trascender ninguna hipótesis de trabajo aunque los 30 allanamientos apuntan a la sospecha de que estuvo cautiva cerca de la Reserva de Santa Catalina, y que la arrojaron allí entre un rastrillaje y otro, muy probablemente la madrugada de este jueves.
El cadáver, desnudo con lesiones cortantes y contusas en el rostro y el resto de la cabeza, fue hallado este viernes mediodía en ese predio de 730 hectáreas que la Policía rastrillaba desde ayer con perros adiestrados en busca de Anahí (16), ya que esa zona fue donde se activó la antena de su celular el día que fue vista por última vez.
En principio, había dudas sobre si se trataba de la joven, pero había otras dos características que coincidían con las de Anahí: el cadáver era el de una joven de 1,70 metros y tenía dos aros colocados como los que usaba la chica.
Posteriormente, la confirmación llegó con la identificación del cuerpo por parte de la madre, Silvia Pérez, y de su hermano, Adrián Benítez, y de la toma de las huellas dactilares a la víctima por parte de los peritos en la morgue judicial de Lomas de Zamora, indicó una fuente de la investigación.
Los voceros dijeron que los policías que rastrillaban la zona encontraron el cuerpo porque les llamó la atención un montículo de tierra removida desde hace algunos días y sin pasto, ubicado a unos 200 metros de la estación Santa Catalina del tren Roca que hay en la reserva.
Al aproximarse con los perros al lugar, detectaron la existencia de un cadáver enterrado en un pozo que presumiblemente se cavó con una pala o una herramienta con el propósito de ocultarlo, añadieron las fuentes.
De inmediato, acudieron al lugar las fiscales especializadas en Violencia de Género de Lomas de Zamora, Verónica Pérez y Fabiola Juanatey, quienes ordenaron preservar la escena y no mover el cuerpo hasta tanto llegaran al lugar los peritos de Casos Especiales de la Policía Científica bonaerense y de la morgue judicial para realizar el relevamiento.
Según explicó el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Lomas de Zamora, el cuerpo fue hallado en una zona donde se siembran pasturas y adonde es posible acceder con un auto, ya que está a 200 metros de un camino asfaltado.
El hallazgo se produjo poco después de que efectivos de la DDI de Lomas de Zamora realizaran este viernes por la mañana una requisa en la casa de la madre de Anahí, Silvia Pérez, situada en Menéndez Valdéz 667, de Parque Barón.
Los peritos se llevaron de la vivienda dos camperas, una tarjeta SUBE, anotaciones de la chica, además de una tarjeta con el número de IMEI del celular de la joven y un teléfono viejo con el fin de someterlos a peritajes.
Anahí fue vista por última vez el sábado 29 de julio cuando salió de su casa de Lomas de Zamora, alrededor de las 17.30, vestida con un jean, campera marrón y zapatillas negras, a caminar unas cuadras hasta el Parque Municipal Eva Perón.
Los familiares de la adolescente hicieron la denuncia ese sábado por la noche en la comisaría 9na. de Parque Barón, que solicitó de forma inmediata las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona e inició un rastrillaje para intentar dar con el paradero de la chica.
Un dato que desde el inicio preocupó a los investigadores: no aparecían testigos de su caminata desde su casa al Parque Municipal. Y los perros sabuesos marcaron que a ese lugar no había ingresado.
El 31 de julio, amigos, compañeros y familiares de Anahí realizaron una marcha de antorchas desde la Escuela Normal Antonio Mentruyt, de Banfield, a donde asistía la adolescente, hasta la Municipalidad de Lomas de Zamora, en reclamo de su aparición y para denunciar la falta de seguridad en la zona.
Dos días después, el 2 de agosto, se realizó una nueva movilización y el Ministerio de Seguridad bonaerense anunció una recompensa de entre 300.000 y 500.000 pesos para aquellas personas que pudieran aportar información fehaciente que contribuyera a determinar el paradero de Anahí.
Foto: Juan Dias
