Vecinos autoconvocados de Lomas de Zamora se reunieron la tarde del martes frente a Palacio Municipal para elevar la voz del pedido de seguridad en la zona. Luego de una ola de hechos delictivos con víctimas fatales, los vecinos salieron a las calles un día de feriado nacional para exigir respuestas ante la situación. En la Plaza Grigera, además, se juntaron firmas repudiando la actuación de algunos los jueces. Bajo el lema “Los buenos somos más”, más de doscientas personas se congregaron en la principal plaza del municipio. Con una carpa en la que se recolectaban las firmas, y un micrófono abierto a la comunidad, los vecinos podían exponer sus vivencias de inseguridad y sus pedidos al intendente Martín Insaurralde. Entre los presentes se encontraban familiares y vecinos de Agustín, el pequeño de tres años asesinado en ocasión de robo, de Emanuel Maidana – asesinado hace un año – entre otros.
En diálogo con Diarioconurbano.com, Carla Policicchio, referente de Lomas Alerta, indicó que “el hecho de Agustín detonó la marcha”, que surgió de una vecina y se viralizó por las redes sociales. “Hay que mejorar el andamiaje político y de materia humana para que todo funcione como tiene que funcionar”, indicó en relación a las mejoras que pidieron al municipio en dicha marcha.
“El robo desbordó todo, ya no alcanza lo que están haciendo” protestó, y pidió que se “meta a la Justicia” en los hechos de inseguridad. “La junta de firmas es para que recapaciten los jueces que liberan delincuentes” resaltó Policicchio.
Por otro lado, denunció que en las últimas horas se mudaron los trailers de seguridad que el municipio supo ubicar en distintos puntos estratégicos de la localidad, pero que aun así no logró mejorar la seguridad. “Se mudaron entre 16 y 20 conteiners, tapan el agujero donde se muda el delito” recalcó, y denunció que “los policías no se pueden mover de los conteiners, tienen que llamar al 911”, lo que atrasa las tareas ante un hecho denunciado.
“Queremos que se sienten todos a hablar en la misma mesa” pidió en relación al intendente Martín Insaurralde, la gobernadora María Eugenia Vidal y el ministro de Seguridad de la Provincia, Cristian Ritondo.
Uno de los testimonios de la tarde más impactantes fue el de una vecina del matrimonio de jubilados que fue secuestrado y murió en una persecución policial en Temperley días atrás. “Estamos haciendo lo correcto, nos estamos reuniendo acá pidiendo seguridad y que no nos maten, que no tengamos que estar acá otra vez lamentando la vida de ninguno de nosotros” pidió la vecina en micrófono abierto, aplaudida por todos los presentes. “Pidamos que nos cuiden, nuestra voz se tiene que elevar, tenemos un reclamo lo suficientemente justo para que nos escuchen” sentenció, y finalizó: “sigamos protegiéndonos para poder vivir lo cotidiano, que es justamente lo que extraño de este matrimonio”.


