El fiscal de Lomas de Zamora Leonardo Kaszewski dictó la prisión preventiva para una mujer de 35 años acusada de matar a golpes a la sobrina de su novio, en un hecho ocurrido el 16 de febrero último en una vivienda de Rafael Calzada. La víctima – Zaida Leguizamón, de 23 años – falleció luego de más de dos días de agonía.
Fuentes judiciales informaron a Diarioconurbano.com que el titular de la UFI 8 de Lomas le dictó la preventiva por el delito de homicidio y ahora se espera que la Justicia de Garantías avale la medida.
La imputada – identificada como Carolina Gómez, de 35 años – fue detenida dos días después del fallecimiento de Zaida, cuando salía de una vivienda de Calzada, que estaba identificada por los investigadores como uno de los lugares en donde se mantenía oculta tras la agresión.
Fuentes de la investigación informaron que el jueves 16 de febrero alrededor de la una de la madrugada, Leguizamón mantuvo una discusión con la pareja de su tío. La joven vivía con su él, a quien visitaba su novia.
Al parecer, ya se había registrado otro entredicho entre la víctima y Gómez. Pero esta vez, la ahora detenida comenzó a romper elementos que había en la casa y a golpear a Zaida. Según los investigadores, “no recibió muchos golpes pero uno fuerte en la cabeza hizo que se desencadenara el cuadro que terminó con su muerte”.
Trascendió que el tío declaró que estaba en el baño cuando se produjo la pelea y que cuando salió vio que su novia, Carolina Gómez, tenía un ataque de epilepsia y su sobrina se retira del lugar.
Poco después, Zaida vio complicada su salud y fue trasladada de urgencia al Hospital Oñativia, ubicado a pocas cuadras del lugar.
El tío de Zaida – denunciaron sus propios familiares y amigos – presenció la pelea “y no hizo nada”. La versión del hombre en torno al ataque de epilepsia que tuvo su novia es clave ya que es el único testigo directo que tiene la causa.
Zaida Leguizamón estuvo internada y quedó con muerte cerebral. Dos días después, falleció.
Zaida Leguizamón era muy querida en el barrio, según contaron los vecinos. Jugaba al fútbol y era entrenadora de baby fútbol en el Club Social y Deportivo 2 de Abril, en Calzada. Además, trabajaba en el Programa Envión, de asistencia a adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Los familiares y amigos de la joven exigen justicia y aseguran que cuando dejó la vivienda Zaida lo hizo para buscar ayuda para quien la había agredido por el cuadro que presentaba.
