El Tribunal Oral en lo Criminal 3 de Lomas de Zamora dejó suspendió el juicio que comenzó a principios de febrero por la muerte de Guillermo Bossero en 2014, por la que se encuentra imputada quien fuera en su momento vecina y pareja. La decisión se determinó luego de que se presentaran distintas dificultades para poder examinar la pericia psiquiátrica que se le realizó a Ingrid Coene, la imputada.
La situación se resolvió luego de que en varias oportunidades se suspendieran las audiencias por la ausencia de la perito principal de la causa, debido a un accidente. Así, las partes decidieron esta semana ponerle fin a este juicio, y comenzar uno nuevo dentro de un par de meses, cuando la perito se encuentre en condiciones de acercarse a los Tribunales de Lomas de Zamora.
Lo cierto es que, si bien se había pedido la presencia de una nueva perito que permita explicar los términos médicos de la pericia psicológica, ambas partes decidieron esperar a la original para “poder interrogar sobre la misma”. Según la abogada defensora de la imputada Coene, “la pericia fue aceptada, pero si se cuestiona la misma, tiene que venir a explicarla quien la hizo”.
La causa quedará en manos del mismo tribunal y se espera la fijación de una nueva fecha dentro de tres meses aproximadamente. Según la fiscalía, la presencia de la perito original permitirá “aclarar las dudas que surgieron al releer la causa”.
En 2014, Coene llamó al 911, en medio de una crisis nerviosa, para avisar que su pareja estaba herida en su vivienda de Fernández al 100, en Temperley. Al concurrir al lugar, los efectivos policiales se encontraron con Bossero ya fallecido, por lo que Coene fue detenida. A la misma se le realizaron análisis de sangre en los cuales se encontraron grandes cantidades de alcohol y medicamentos psiquiátricos, dado que la acusada se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico.
La primera hipótesis que se manejó, y por la cual hoy Coene llega a juicio imputada por homicidio simple, es que ambos estaban practicando una práctica sexual por la cual ambos recibían placer mediante el apuñalamiento o cortes en la piel, con una daga que fue secuestrada en el lugar de los hechos, y que fue determinada como el arma homicida. En medio de dicha práctica, Coene apuñaló a Bossero.
Frente al hecho de que Coene no recordaba en su momento qué había sucedido con Bossero, sino que aseguró que al despertar se había encontrado con su pareja fallecida, se decidió realizar una pericia psiquiátrica que permitiera esclarecer la situación de la imputada.
