Un gendarme quedó detenido este jueves por haber herido de un escopetazo con posta de goma a un motociclista durante un operativo para evitar que se corran “picadas” en la localidad bonaerense de Burzaco, partido de Almirante Brown, informaron fuentes policiales y judiciales.
El hecho ocurrió esta madrugada, alrededor de la 1,30, en avenida Hipólito Yrigoyen y Marcos Tiglio, en dicha localidad de la zona sur del conurbano, donde personal de Gendarmería Nacional montó un operativo sorpresa.
Según las fuentes, los gendarmes comenzaron a dispersar a los motociclistas para evitar “picadas” cuando dos de los efectivos quisieron identificar a Martín Aravia (23), quien iba a bordo de uno de esos rodados.
De acuerdo a los testimonios de los gendarmes recabados por personal policial, este joven quiso evadir el control, le pegó una patada a uno de los efectivos que pretendía identificarlo y escapó.
Las fuentes precisaron que el gendarme presuntamente agredido, identificado como el subalferez Emanuel Elio Mollecundo (26), reaccionó efectuándole por la espalda un disparo de escopeta, por lo que el joven perdió el equilibrio y cayó de la moto.
Luego, Aravia fue trasladado al Hospital Lucio Meléndez de Adrogué, donde fue intervenido quirúrgicamente por las lesiones que le generó en la espalda, en una costilla y en un riñón el proyectil de goma, agregaron los informantes policiales.
Mientras que voceros judiciales precisaron que el joven se encuentra fuera de peligro. Las mismas fuentes indicaron que el fiscal Pablo Rossi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 de Lomas de Zamora, dispuso la aprehensión del gendarme, quien esta tarde fue indagado por los delitos de “lesiones graves y abuso de armas”.
Tras la indagatoria, el acusado, que contó con un defensor oficial, quedó aprehendido a disposición de la jueza de Garantías 6 de dicho Departamento Judicial, Laura Ninni.
Por su parte, Micaela, la novia del motociclista herido, contó esta mañana al canal Todo Noticias que el gendarme que hirió a Aravia “tiró a matar”.
“No había operativo de gendarmes. Tiró a matar. Los testigos dijeron que venía caminando el gendarme con el arma en la mano, levantó y tiró dos tiros”, comentó.
La chica explicó que su novio había ido a comer un asado con amigos a una parrilla de la zona y que estaban todos reunidos con sus motos cuando de repente llegó Gendarmería a la zona para evitar las “picadas” que suelen correrse en la avenida Hipólito Yrigoyen.
“Como en esa avenida se corren picadas los miércoles a la noche, llegaron ocho o nueve gendarmes armados y pidieron que se dispersen, eran varios chicos que estaban con moto”, relató.
La novia de la víctima dijo que “se empiezan a separar todos” y que Martín quedó junto a otro chico llamado Manuel “los dos en dos motos”, cuando ocurrió el ataque.
Sobre el estado de salud del chico, la novia señaló que el cirujano les explicó que “la herida de bala quedó abierta para usarla como drenaje” y que “el riñón por suerte no estaba comprometido como ellos pensaban porque la costilla recibió el golpe mayor y por eso se había quebrado”.
En tanto, Alberto, el padre de la víctima, aseguró a la prensa que su hijo “pasaba eventualmente por ahí” y que “no había un control vehicular en ese momento”.
«No se resistió, no sé por qué le disparó, habrá visto que pasaba una moto y tiró», dijo el hombre y agregó que cuando él llegó al lugar del hecho su hijo ya “estaba tirado y desangrándose”, que “la Policía de la Provincia fue la que ayudó” y que “el gendarme se quería ir y dijo que no había disparado”.
Alberto, visiblemente conmocionado por lo ocurrido, denunció que “si la gente que nos tiene que cuidar va a balear a alguien por la espalda hay que cambiar la mentalidad, tiene que haber gente idónea que nos defienda” y añadió: “Me arrebataron un hijo casi, es una locura.”
“Que la Justicia se encargue y que lo perdone Dios, porque yo no lo puedo perdonar”, concluyó.
