La madre de Romina Acuña, la joven de 20 años asesinada en octubre de 2010 en Ministro Rivadavia, partido de Almirante Brown y por cuya causa está imputado su vecino, dijo que escuchó cuando “un familiar del acusado festejaba por haber herido a su hija”, y pidió justicia por el hecho por el que comenzó a ser juzgado Silvano Maidana. Este martes se desarrolló en Lomas de Zamora la primera jornada de un juicio oral y público en el que se prevé la declaración de más de 100 testigos.
“Ella no podía salir ni para ir a trabajar porque la corrían a gomerazos”, contó Stella Maris Díaz, mamá de la víctima, en su declaración en la primera audiencia del debate por la muerte de su hija Romina Acuña realizada este martes en los Tribunales de Lomas de Zamora.
La mujer, visiblemente conmovida, cree que Maidana junto a su hermano Manuel, actualmente prófugo, son los autores del hecho por el que pidió justicia. “Sentimos gritos y cuando salí, vi que ella (por Romina) se cayó en el portón. Después, lo vi a Silvano con un arma, a mi marido con el pantalón manchado con sangre y a mi hijo herido en la mano”, relató la mujer.
Y entre lágrimas añadió: “Escuché que Carolina Maidana decía ‘le cabió, le dimos a la gila’ y todos festejaban. No me olvido nunca de eso”.
El juicio por la muerte de Acuña lo lleva adelante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 y la fiscal es Marcela Dimundo. Díaz, en tanto, es representada por el abogado Carlos Zimerman. La defensora oficial María Fernando Mestrín representa al único imputado.
Maidana, de 33 años, es juzgado por homicidio simple, luego de permanecer prófugo hasta abril de 2015, cuando fue detenido en Burzaco. La detención fue fruto del trabajo policial y del fiscal que tomó la causa, pero particularmente de la madre de Romina Acuña, quien luchó para que el homicidio no quedara impune.
Según la acusación, el 10 de octubre de 2010, alrededor de las 23, Silvano y su hermano Manuel Maidana efectuaron al menos dos disparos con arma de fuego, en la puerta de la casa de Acuña ubicada en la calle Rufino Córdoba al 700, del barrio Ministro Rivadavia, en Burzaco, partido de Almirante Brown.
Romina había salido a comprar y cuando regresó un disparo en la zona del cuello le provocó la muerte. En tanto el padre y el hermano de la joven resultaron heridos, pero lograron salvar milagrosamente sus vidas.
Según explicó la madre de la víctima, en la audiencia de este martes, el problema entre la familia Acuña y Maidana, que derivó en el homicidio, comenzó “por una denuncia” que los Díaz realizaron meses antes del trágico desenlace.
“Romina no podía ir a comprar, ninguno podíamos salir. Ya era un infierno y no se podía estar así, entonces fui a fiscalía a denunciarlos. En ese momento logré conseguir una custodia”, indicó.
Y completó: “El 29 de agosto, al mediodía, Manuel Maidana le dio un tiro en el ojo a Romina, cuando bajaba del colectivo. El 25 de octubre tenía que realizarse una operación por ese tema”.
Asimismo, la mujer contó que luego del crimen de su hija, “Silvano y Manuel desaparecieron del barrio con sus familias”.
Durante el juicio, la familia Acuña estuvo acompañada por familiares de víctimas de muertes violentas. Este miércoles se escucharán más testimonio y, por la cantidad de testigos citados, el juicio podría extenderse durante toda semana.
