La fiscal Marcela Dimundo solicitó al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora que condene a 10 y 12 años de prisión a dos jóvenes acusados de asesinar a un carrero para robarle un minicomponente, en julio de 2014, en el barrio Santa Catalina, en Lomas Oeste.
Lucas Agustín Gentile, de 21 años, y José Leandro “Leo” Costilla, de 26, fueron acusados por el delito de “homicidio simple” por el hecho ocurrido el 7 de julio de 2014 en la calle General Costa y Benzano, en el barrio de Santa Catalina, donde fue asesinado Horacio Antonio Servin.
Según la investigación, la víctima se encontraba junto a otro joven en un carro tirado a caballo, cuando los dos imputados efectuaron alrededor de tres disparos contra Servin, con la finalidad de causarle la muerte.
Dimundo manifestó que se probó que entre Costilla y Gentile hubo un “acuerdo de voluntades”, dado que “mientras el primero efectuaba los disparos, el otro juntaba las cosas que caían del carro y luego se dieron a la fuga juntos”.
“El carro en el cual viajaba el joven asesinado iba a gran velocidad por la calle Costa, desde donde venían siendo perseguidos por dos personas, que efectuaron varios disparos. Cuando dobla por la calle Benzano, uno de los disparos alcanza a la víctima y hace que sea despedido del carro”, relató la fiscal.
En ese orden, detalló que según testigos de identidad reservada – que testificaron en el juicio oral – “cuando la víctima ya cayó al piso, uno de los agresores le dijo al otro ‘vamos a arrebatarlo’, pero su cómplice le dijo que no porque había mucha gente”.
Y añadió: “Mientras se daban a la fuga, Leo Costilla le decía a Lucas, ‘le di, le di’, riéndose y mirando hacia atrás”.
La representante del Ministerio Público tuvo en cuenta como atenuantes el buen concepto vecinal de los acusados y la ausencia de sentencias condenatorias. Asimismo, manifestó que tuvo en cuenta la adicción a las drogas de ambos, según los dichos de vecinos que expresaron que “eran chicos buenos, que se juntaban a tomar en las esquinas, pero que esa adicción los llevaba a robar para seguir drogándose”.
En tanto, como agravantes, Dimundo consideró la cantidad de tiros indiscriminados realizados en la vía pública, que puso en peligro la vida de Esteban Aviche, el joven que acompañaba a la víctima en el carro y de las personas del barrio. También valoró que víctima y victimarios se conocían y la conducta posterior, que consistió en que los acusados se llevaron los objetos que iban cayendo del carro.
Finalmente, le adjudicó a Costilla la mayor participación en ese “acuerdo de voluntades”, al efectuar los disparos.
Por su parte la defensora oficial de Gentile, Karina Costas, consideró que las pruebas presentadas por la fiscalía son “insuficientes” para probar la coautoría del imputado en el hecho y aseguró que “lo único que se pudo probar es que Gentile estuvo a 400 metros del lugar donde sucedió el hecho, con una bolsa”.
Por eso, Costas solicitó la absolución y como planteo subsidiario solicitó que “dado que se ha descartado que el joven disparó, se ubique su participación como secundaria y la pena sea menor”.
En tanto, Lino Gauto Cardozo, defensor de Costilla, argumentó que los testimonios de los dos testigos de identidad reservada, que señalaron a su defendido como el que efectuó los disparos, carecen de “verosimilitud” y pidió la absolución del imputado.
