El juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, confirmó la prisión preventiva de Daniel Lagostena, detenido por el homicidio de su pareja, Érica Soriano, ocurrido en 2010. El cuerpo de la joven aún no aparece. En ese sentido, son investigados dos crematorios de Lanús y Burzaco, ya que hay testigos que indican que el imputado hizo desaparecer en uno de esos lugares el cadáver de la víctima.
Más allá de esta confirmación, las miradas se posan ahora en la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora. La Sala III ya liberó en dos oportunidades a Lagostena – entre otras cosas – por la inexistencia del cuerpo de Soriano y con la posibilidad abierta de que la joven haya desaparecido y o se haya ido. Los mismos jueces deberán, ahora, volver a pronunciarse cuando la defensa del acusado apele la decisión que Vitale expuso en 90 fojas.
La última vez que se la vio a Érica fue justamente cuando volvía de ver a un médico junto a Lagostena y se dirigían a la casa que compartían en Lanús, el 20 de agosto de 2010 por la noche.
El juez de Garantías respaldó las pruebas y el análisis realizado por el fiscal Gerardo Loureyro cuando dispuso la detención de Lagostena el 1ero de mayo último. Lagostena quedó imputado de homicidio en concurso ideal con aborto en contexto de violencia de género.
En su resolución, el magistrado citó declaraciones de testigos de identidad reservada que aseguran que Lagostena golpeó y mató a Soriano. Ante su desesperación, el hombre – cuyo padre supo tener un reconocida cochería en Lanús – se contactó con gente de ese rubro para deshacerse del cuerpo de su pareja.
El padre de Lagostena seguía siendo dueño de una cochería pero la tenía alquilada al momento de los hechos, según consta en la causa. Justamente, los testigos de identidad reservada apuntaron a personas relacionadas a esa cochería y señalaron que el cuerpo de Érica Soriano fue cremado el crematorio del Cementerio de Lanús o en el crematorio de Burzaco.
En el mismo sentido, detallaron la realización de cremaciones clandestinas, sin los papeles necesarios para efectuarse.
A partir de estas declaraciones comienza a explicarse por qué no se puede hallar el cuerpo de Érica Soriano. En tanto, se abrió una investigación para determinar cuál pudo ser la responsabilidad de estas cocherías en lo ocurrido.
Vitale retomó declaraciones testimoniales en las que Lagostena – quien en 2009 estuvo internado un mes en una clínica psiquiátrica – les anticipaba a familiares de Érica que si comprobaba que su pareja le era infiel la mataría. En línea similar, varias amigas de la víctima declararon que ella sufría por constantes planteos del imputado en torno a celos constantes que terminaban en largas discusiones.
El magistrado dejó entrever – a partir de cruces de llamados – la posibilidad de una tercera persona en la casa de Lagostena cuando desapareció Érica, recordó que el imputado un día después del hecho quemó ropa que coincidiría con la de su pareja, y durante 17 horas posteriores a la ausencia de la joven no respondió llamados de su familia.
Otro dato que recordó Vitale en su escrito fue la sangre hallada con Luminol (alguien la había lavado) en la casa de Lagostena y que pertenecía a una mujer, según el informe de ADN. El imputado dijo que su pareja tenía un corte en un dedo, situación que nunca pudo acreditar.
La parte más fuerte del escrito es la cita a los resultados de la pericia psiquiátrica a Lagostena. «Se puede determinar que el entrevistado (por Lagostena) posee una personalidad inestable, con rasgos psicopáticos y denotación de mucha agresividad reprimida”, señalaron los especialistas. Y agregaron: “Denigra el accionar policial, a la familia de Érica, a Érica y se posiciona como víctima del sistema judicial y policial”.
También contundentes son los testimonios que dieron las ex parejas de Lagostena. Jimena, que mantuvo un vínculo entre 2001 y 2007, afirmó que el hombre es “una persona muy celosa, que le revisaba sus cuentas de mail y si llegaba diez minutos tarde era causal de problemas entre ellos”.
Otra mujer dijo que a los 7 meses de salir con Lagostena quedó embarazada y éste le pidió que no tuviera el bebé, y le pegó dos veces. En tanto, otra ex pareja, Alejandra, con quien estuvo 8 años imputado, dijo que el hombre la golpeaba “sin medir fuerza” y que la desmayó en varias oportunidades. También contó que en medio de la noche, la despertaba y le tiraba baldes de agua fría.
“Por último, es interesante resaltar que el día que se produjo el allanamiento y detención en su domicilio se encontró gran cantidad de afiches en donde se buscaba a Erica Soriano. Varias declaraciones testimoniales ya habían cuestionado la falta de actitud del imputado de autos para dar con el paradero de Erica Soriano. Uno de los puntos comunes se traduce en la falta de distribución de los afiches como así también en la ausencia de algún teléfono de contacto ante cualquier novedad que se pudiera suceder. Esta situación es confirmada en la gran cantidad de afiches que Daniel Lagostena acopiaba en su domicilio, lo cual, según su declaración conservó para utilizar como borradores, agenda, organizar su vida y trabajo o tomar notas”, señaló el magistrado en su escrito, como otro indicio importante.
El juez, además, afirmó que “no se puede afirmar simplemente que Erica Soriano, se encuentra ´desaparecida´. Debemos preguntarnos entonces, al no contar con el cuerpo de Erica Soriano,¿ imposibilita hablar de homicidio?”
“Desde el último signo de vida de Érica, han transcurrido casi seis años, no pudiendo presumir que la misma se haya sustraído por sus propios medios de todo su entorno. Su amplio núcleo familiar y social, que comprendía a su madre sus hermanos, su hija Florencia Sauco, su embarazo, el trabajo fijo y el fluido trato con sus amistades contraponen la idea del abandono. No resulta razonable suponer que una persona con sus características, se sustraiga de su ámbito familiar, o que haya renunciado a todos sus derechos personalísimos, de identidad, de matria potestad, derechos patrimoniales y sucesorios. En el mismo sentido, no se registró ninguna operación con tarjetas de crédito, bancaria, ni de ningún otro tipo a nombre de la misma”, argumentó Vitale. Y consideró que “la intimidad del hogar de Daniel Lagostena, pudo haber representado la oportunidad para cometer el hecho y el ámbito propicio para aguardar la ayuda de su entorno”.
La argumentación final del juez de Garantías parece un mensaje a los camaristas que deberán intervenir tras la segura apelación de la defensa de Lagostena. La situación es muy compleja: la sala III ya liberó en dos oportunidades a la pareja de Érica en esta causa, principalmente, con el argumento de la inexistencia del cuerpo de la víctima.
Un dato sobre la pelea judicial que se viene lo dio la defensa en la audiencia preliminar a esta decisión del juez. Justamente los abogados de Lagostena le advirtieron al juez que estaba desobedeciendo a la Cámara.
