Los imputados están acusados del hecho ocurrido el 7 de julio de 2014 en la zona de Santa Catalina, partido de Lomas de Zamora, donde un joven carrero fue asesinado para robarle un minicomponente.
Lucas Agustín Gentile, de 21 años, y José Leandro Costilla, de 26, son juzgados por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora, acusados de “homicidio agravado por cometerse con el empleo de arma de fuego premeditado por dos personas”. La víctima fue Horacio Antonio Servin, quien murió al recibir tres balazos por la espalda
Según la acusación, que lleva adelante la fiscal Marcela Dimundo, la víctima se encontraba en la calle General Costa y Benzano alrededor de las 10,30 cuando Gentile y Costilla, tras acordar previamente el plan entre ellos, efectuaron al menos tres disparos contra Servin, con el fin de causarle la muerte.
La víctima estaba junto a otro joven en un carro tirado a caballo. Llevaban un minicomponente en una bolsa negro. Los imputados, según la acusación, los corrieron y comenzaron a dispararle. Eran las 10,30, en un barrio muy poblado. No obstante, hubo muy pocos testigos.
Justamente, la apuesta de la fiscalía está puesta en dos testigos de identidad reservada de quienes se duda que se presenten para testificar en el juicio oral.
En la primera jornada, Néstor Pralón, un policía que en el momento del hecho se encontraba recorriendo la zona en un móvil de la Comisaría de Villa Centenario contó al tribunal que recibió un llamado del 911, donde se informaba de un herido.
“Al llegar al lugar, había mucha gente en la calle y, un muchacho estaba tirado en el piso, todo embarrado. La gente nos decía que estaba herido, pero ahí no llegaba la ambulancia porque el día anterior llovió bastante. Entonces, subimos al chico con un familiar al móvil y lo llevamos al hospital Alende”, indicó el policía.
Por su parte, Esteban Artechi, un amigo del joven asesinado, relató que el día del hecho Servin pasó por su casa entre las 8 y las 9 de la mañana. “Fue a pedirme que le preste el carro. Me dijo que tenía que hacer un flete”. Y agregó: “Nunca apareció el carro. Sé que después lo vieron cerca de Camino de Cintura, con dos pibes”.
El testigo también describió como vestía su amigo, horas antes del homicidio. “Tenía una campera y botas de goma”.
En tanto, Pablo Espinoza, un oficial perteneciente a la Brigada de Homicidios de Lomas de Zamora, de la Policía Bonaerense, declaró que participó de un allanamiento donde fue aprehendido un sujeto, reconoció algunos de los objetos secuestrados del lugar, entre ellos, una campera y una bota de goma.
Se estima que la semana próxima, luego de la declaración de los dos testigos de identidad reservada, comenzarán los alegatos de la fiscal Dimundo y de la defensa de los imputados.
