Iniciado el ciclo lectivo, desde el oficialismo advirtieron que hay establecimientos donde habrá problemas para el dictado de clases debido a las demoras que provocó el conflicto político, mientras que el abocador Gustavo Santiago negó esa posibilidad y aseguró que hay problemáticas “muy graves de mucha data”.
Las discusiones políticas en torno al nombramiento de dos abocadores en el Consejo Escolar de Echeverría continúan y l el comienzo de las clases remarca las diferencias entre el Frente para la Victoria (FPV) y Cambiemos, que lanzaron acusaciones cruzadas sobre la situación escolar del municipio.
“Esta situación generó muchos problemas. Entre otras cosas tenemos dos jardines terminados para inaugurar donde no se puede asegurar el desarrollo de clases y eso es fruto del no quórum de Cambiemos y la intervención. Otras escuelas también están con problemas desde cortes de pasto hasta filtraciones en los techos, que muchas veces utilizamos el verano para repararlos y este año fue tiempo perdido”, alertó el consejero por el FPV Pablo Monserrat en declaraciones a DiarioConurbano.com.
Mientras que Gustavo Santiago, uno de los abocadores nombrados por el gobierno provincial, garantizó el desarrollo normal de las actividades y señaló: “Por la información que recibimos de la dirección provincial de Infraestructura no hay en su diagnostico ningún establecimiento con riesgo de inicio. Sin embargo, uno va encontrando situaciones un tanto anormales que nos gustaría solucionar y sobre las que estamos trabajando”.
En ese sentido, Santiago también afirmó que “lamentablemente hay cuestiones que son muy de fondo como la falta de mantenimiento desde hace años” “Nos encontramos con problemas de infraestructura muy graves de mucha data”, apuntó.
Y enfatizó: “Nos encontramos con problemas de hace mucho tiempo, por ejemplo la limpieza de tanques en el distrito no se hace desde 2014 y nosotros la estamos llevando a cabo con fondos propios. Hay bombas de agua rotas hace meses, estamos haciendo tareas de desinfección y nos está llegando nuevos mobiliarios”.
Por otra parte, Monserrat expresó su disgusto ante la situación de intervención y cargó contra los abocadores por mostrar “parcialidad” hacia los consejeros de Cambiemos y consideró que “ss una situación incómoda, sobre todo porque no se está respetando la voluntad popular”.
“Notamos una parcialidad muy evidente de los abocadores y de hecho lo dejamos plasmado en el acta. Nos parece que tendrían que haber sido personas imparciales que unan a las partes y no representantes de uno de los sectores, que es justamente el que está impidiendo la conformación democrática del consejo. Ahora, desde el otro sector varios están viniendo a trabajar y nosotros lo que les pedimos a los interventores es que arbitren los medios para que las sesiones se puedan llevar a cabo y el consejo funcione legítimamente”, opinó.
Mientas que disparó: “Cambiemos es la fuerza que no permite que se elijan las porque no da quórum, se interviene el consejo por esa situación y las personas que se colocan al frente tienen una clara parcialidad por Cambiemos. Nos parece un golpe institucional”.
En contraposición, el abocador sostuvo que junto con Marcela Capone son “interventores, no jueces” y justificó el ser más cercano a una de las partes por afinidad política.
“A nosotros nos envían a partir de una decisión política generada en el gobierno de la Provincia de Buenos Aires y es lógico que haya cierto grado de parcialidad porque el gobierno tiene un color político y envía a alguien de su confianza, que se sienta identificado con la gestión. En función de eso estamos más cerca de un sector que de otro, sumado a que el bloque que se siente perjudicado no se va a sentir afín a la intervención”, respondió.
