El notario asumió a poco de iniciado el mandato de Raúl Alfonsín, luego de la sangrienta dictadura. Por tradición dentro del período democrático, ofreció su renuncia a cada presidente que pasó por la Casa Rosada. Esa misma tradición llevó a todos los jefes de Estado a confirmar su continuidad. Pero este miércoles, el presidente Mauricio Macri cambió la historia y aceptó su dimisión.
Su firma dio la bienvenida a Carlos Menem, en dos oportunidades; Fernando De la Rúa; Adolfo Rodríguez Saá y los mandatarios interinos de la crisis del 2001; Eduardo Duhalde; Néstor Kirchner; y Cristina Fernández de Kirchner en sus dos mandatos.
Sin embargo, y tras 32 años en el cargo, el histórico escribano general del Gobierno Natalio Etchegaray, oriundo de Banfield, finalmente abandonó su puesto y será reemplazado por Carlos D´Alessio. El alejamiento del radical fue confirmado en el Boletín Oficial, ya que el presidente Mauricio Macri aceptó la renuncia que había presentado el pasado 11 de diciembre.
El abogado, escribano y ex presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires Carlos D´Alessio fue designado en su reemplazo. «El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires felicita y celebra con orgullo la reciente designación del escribano Carlos D´Alessio como Escribano General del Gobierno de la Nación», manifestó la entidad.
Etchegaray, que había asumido en 1983, solía ofrecer su dimisión al mandatario entrante en todo cambio de mando, aunque los distintos presidentes le habían pedido que permaneciera en funciones. Sin embargo, en medio de la polémica por el traspaso de mando generada entre Cristina Kirchner y Macri, el tandilense había manifestado que el líder del PRO entraba en funciones una vez que jurara ante la Asamblea Legislativa, por lo que quedó en el ojo de la tormenta.
Una vez asumido el nuevo Presidente, el radical se excusó de certificar las juras de los ministro del Gabinete nacional y en su lugar estuvo el escribano adjunto, Horacio D Albora.
Fuente: Redacción DC y NA
