Una fiscal de Lomas de Zamora pidió 15 años de prisión para un hombre que participó del robo y crimen de un comerciante, ocurrido en Temperley, en agosto de 2011. En julio de este año, dos jóvenes delincuentes fueron condenados a prisión perpetua por ese hecho.
La fiscal Marcela Dimundo acusó a Carlos Carrizo de “participación necesaria en robo con homicidio resultante en concurso real con tenencia ilegítima de arma de guerra”. Y pidió al Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Lomas de Zamora que se lo condene a 15 años de prisión.
Por su parte, el abogado de la familia consideró que Carrizo es responsable por ser coautor de “homicidio criminis causae” y solicitó la pena de prisión perpetua. En tanto, la defensa del joven pidió su absolución.
La fiscal Dimundo, en su alegato, hizo una detallada enumeración de las pruebas que comprometen a Carrizo. “Hay pruebas de comunicaciones entre el nextel de Carrizo y el de Panigua – delincuente condenado por el robo y homicidio – mientras ocurría el hecho”, sostuvo la representante del Ministerio Público.
En tanto, subrayó que fue Carrizo quien convocó a los ya condenados “para dar una vuelta”, a la vez que consideró claves las llamadas que surgieron del celular olvidados por los ladrones en la vivienda del comerciante Hernán Pécora.
En la investigación quedó acreditado que el acusado le prestaba ayuda a los delincuentes desde fuera de la vivienda. De hecho, la mujer escuchó una conversación de uno de los asaltantes con otra persona que no se encontraba en el lugar. Ese llamado se hizo al celular que estaba a nombre de Carrizo.
En el allanamiento a la vivienda del acusado, en Don Orione, fueron halladas dos armas y una bolsita perteneciente a al local de venta de bijouterie de la víctima y con una nota de una empleada del comercio de Pécora. “Está acreditada con suma certeza la participación de Carrizo en este hecho”, subrayó la fiscal al pedir la pena. La semana próxima los jueces darán a conocer la sentencia.
El 11 de agosto de 2011, cuando el comerciante Hernán Pécora, de 37 años, ingresaba con su Volkswagen Vento al garage de su casa ubicada en Pasaje Pérez al 100, fue abordado por dos delincuentes, quienes lo amenazaron e ingresaron a la vivienda.
El comerciante – que tenía locales de venta en bijouterie en Lanús y Adrogué – forcejeó con los delincuentes en interior de su casa ya que le querían robar dinero y otros elementos. En el lugar también estaba la esposa de la víctima.
En ese marco, los ladrones – identificados como Ariel Paniagua y Elías Romero – le dispararon dos tiros y le dieron una puñalada al comerciante. Su esposa resultó con heridas leves por la pelea.
Durante el robo, la mujer de Pécora escuchó que por un teléfono Nextel la conversación de uno de los agresores con otra persona sobre un arma que tenía Pécora. Entonces, al momento de huir, los delincuentes se llevaron dinero y una pistola Glok, calibre 40, propiedad de la víctima.
Cuando fueron detenidos Paniagua y Romero se comenzaron a reconstruir los hechos y se determinó que Carlos Carrizo se encontraba fuera de la vivienda de Pécora, como apoyo a los asaltantes, durante el robo.
“Los investigadores realizaron un cruce telefónico y hay escuchas durante el trayecto que hicieron los tres hombres desde el barrio Don Orione hasta la vivienda de Pécora y durante el robo”, indicaron las fuentes consultadas, y explicaron que esas escuchas son las pruebas más contundentes contra Carrizo.
En julio de este año, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de Lomas de Zamora condenó a prisión perpetua, por homicidio agravado, a Paniagua y Romero por el hecho en el que resultó asesinado Hernán Pécora.
