El concejal electo de Lanús por la alianza opositora había dado su apoyo al candidato a intendente del oficialismo, Julián Álvarez, días antes de las elecciones generales sin renunciar a su lugar en la boleta macrista. Tras la derrota del Frente para la Victoria (FPV) en las urnas, aseguró que el jefe comunal electo, Néstor Grindetti le dio “la oportunidad y cumplió con la palabra” y apunta al actual intendente, Darío Díaz Pérez, como el “mariscal de la derrota” peronista.
“Grindetti me dio la oportunidad y cumplió con la palabra. Por lo tanto, como me enseñaron, si tuve un error pongo la cara como lo voy a hacer desde el 10 de diciembre por cada vecino que me necesite”, admitió el futuro edil.
El también titular del Sindicato de Obreros Panadero de Lanús, que poco tiempo atrás había asegurado que Grindetti estaba “usando al peronismo”, adelantó que trabajará junto a la bancada de Juntos por Lanús y donde el próximo jefe distrital “lo necesite”.
“Nosotros estamos en el tema de unificar y achicar la brecha. Por ahí no fue lo apropiado porque uno a veces dice las cosas en la política como si fuera el gremialismo. Me di cuenta que tengo una responsabilidad”, sostuvo.
Y enfatizó: “Hablé con Grindetti todo lo que teníamos que hablar y le dije que estoy para seguir trabajando. De hecho nunca dejé de trabajar y sigo apostando no sólo que vamos a cambiar Lanús y la provincia, sino también la Nación. La presidencia de Macri es inminente”.
Ruíz consideró que su enojo con el referente del PRO en la Tercera Sección Electoral y sus palabras a favor del FPV no singnificaron “ningún salto” hacia otro espacio político, sino que sólo fue “una opinión”. “Por ahí las formas no fueron correctas en lo que se transmitió por inexperiencia política. Por ahí no fue el momento apropiado”.
“Esto no es un club de amigos, es un equipo de trabajo y, lógicamente, va a haber algunas diferencias y no todos nos vamos a querer y gustar. Mientras pueda hacer el trabajo que Grindetti me pida y pueda aportar a que Lanús esté mejor, el resto queda en la opinión de cada uno”, estimó.
Antes del 25 de octubre pasado, el hombre del sindicato que conduce Abel Frutos, uno de los aliados de Hugo Moyano, había destacado las aptitudes del Álvarez, a quién definió como “una persona muy preparada”, y criticado a Díaz Pérez, un discurso que no modificó.
“En el peronismo, la derrota no fue de Julián Álvarez sino de Darío Díaz Pérez, que fue quien dejó Lanús en el abandono y se olvidó del distrito. Él es el mariscal de la derrota, no tengo ninguna duda”, apuntó.
Y en cuenta a la perspectiva de cara al ballotage, afirmó:“Este terremoto de Vidal está empujando para arriba y la calma que muestra Macri a nivel nacional se la está transmitiendo a la gente. Eso pone más nervioso al oficialismo porque sabe que no tiene salida y viene restando. A partir del 10 de diciembre vamos a tener una argentina distinta y vamos a achicar la brecha que deja este gobierno”.