Una fiscal de Lomas de Zamora pidió 6 años de prisión para un hombre acusado de administrar un prostíbulo que funcionaba en Llavallol. En tanto, para otro, que brindaba seguridad al lugar, solicitó 3 años y 4 meses de prisión.
El requerimiento de la fiscal Marcela Dimundo se hizo en el marco del juicio oral y público que se lleva adelante en los Tribunales de Lomas de Zamora y está a cargo del juez Luis Miguel Gabián.
Antes del alegato de la fiscal, el principal acusado – M.M.T – brindó una declaración en la cual justificó haberle cedido el local a una mujer que lo engañó diciéndole que “la prostitución no es ilegal”
“La mujeres que ejercían la prostitución en el lugar debían entregar el 50 por ciento de lo que cobraban. Y todo estaba organizado con planillas y registros, dejándole al imputado muy buenas ganancias ya que las testigos dijeron que, en oportunidades, hasta 20 mujeres ejercían la prostitución en ese inmueble de Llavallol”, sostuvo la fiscal.
Dimundo afirmó que “desde la ley 26.842 ha habido un cambio de paradigma a partir del cual no puede ser considerado el consentimiento de mujeres que son explotadas sexualmente. Y aquí se dio esa situación”.
Sobre la defensa de M.M.T señaló: “Es difícil que alguien alquile un chalet de dos pisos y ponga cámaras de seguridad para tener un negocio de venta de bebidas”. Y agregó: “las mujeres que estaban en el lugar no tenían el poder del dinero que le pagaban los clientes”.
Para M.M.T. Dimundo pidió la pena de 6 años y 8 meses de prisión por los delitos de “promoción y facilitación de la prostitución en concurso ideal con explotación económica de la prostitución ajena”. Y pidió su detención ya ambos detenidos llegaron en libertad al juicio oral.
En tanto, para el otro acusado – R.G. – pidió 3 años y meses de prisión por su participación secundaria en el delito de facilitación de la prostitución ajena. “Este hombre, sin tener un rol indispensable, ha facilitado este negocio ilegal”, sostuvo la fiscal.
Las defensas de los dos acusados pidieron la absolución, señalando que no acreditada la explotación de la prostitución y recalcando que las mujeres que declararon en el juicio aseguraron estar en el local de la calle Gibson, en Llavallol, “por voluntad propia”. En los próximos días se dará a conocer la sentencia.
