El hombre está acusado de violar durante cuatro años y embarazar a su hija, que sufre un retraso madurativo. La fiscal Marcela Dimundo solicitó un ADN para confirmar la paternidad, pero por un “error” no se realizó e ADN de paternidad sino el de maternidad. Ahora la representante del Ministerio Público pidió un nuevo ADN pero el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Lomas no se lo otorgó.
Por Mabel Cáceres
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora 2 en septiembre pasado concedió el pedido de la fiscal Marcela Dimundo, quien solicitó un nuevo cotejo de ADN a Daniel Pinto Molina, de 51 años, acusado de violar durante cuatro años y embarazar a su propia hija, que sufre un retraso madurativo. Sin embargo, en la audiencia de debate de este martes, que incluyó videoconferencia con un perito, se constató que por “error no se hace la pericia de paternidad, sino la de maternidad”.
A raíz de lo sucedido, la fiscal Dimundo insistió al tribunal con una nueva pericia porque entiende que hubo un “delito de acción pública”. En tanto, el defensor oficial del imputado, Sergio Tenuta, se opuso a la realización de una nueva pericia y solicitó que se anule el proceso y que se deje en libertad a su defendido.
Ahora el tribunal decidió darle la razón a la defensa y señaló que no se volverá a realizar un nuevo cotejo de ADN. En este contexto, la fiscal que lleva adelante la causa, que tenía previsto realizar los alegatos este martes indicó que se va a convocar a nuevos testigos para una nueva audiencia a realizarse el 6 de noviembre.
Una vez finalizada la audiencia de debate, el defensor del imputado Sergio Tenuta dialogó con DiarioConurbano.com. “Por un error no se hace la pericia de paternidad, sino la de maternidad. Se toma el informe 2013, cuando esa pericia que se había declarado nula. Como dijo la perito en videoconferencia, nosotros no sabíamos que esa pericia era nula. Nadie nos aclaró eso, entonces si hay una pericia para que la vamos a volver a hacer”, argumentó.
Y agregó: “El primer error se cometió al principio de la investigación y el segundo error se comete ahora. Ya está, a una persona se le puede perseguir una vez, qué le vamos a hacer cinco pericias, diez pericias”.
Según el letrado, el error se cometió al principio de la investigación porque había una pericia de ADN que daba como positiva la paternidad del imputado, con respecto al niño de la víctima. Pero esa pericia fue hecha en forma errónea, violando el derecho de defensa porque no se lo había notificado al imputado que había una denuncia en su contra.
El hombre está acusado de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”, en perjuicio de su hija, una joven con retraso madurativo, que quedó embarazada fruto de las velaciones a la que sometida durante cuatro años.
Según la investigación, el hombre abusó de su hija durante cuatro años, entre 2009 y 2013 en distintas viviendas de Lanús. “La joven tiene ahora 26 años pero un retraso madurativo que la asimila a una menor de 14 años”, indicaron las fuentes judiciales consultadas por este portal.
