Este jueves declararon los seis peritos que intervinieron en el caso y que debaten si Héctor Pared, un reconocido técnico radiólogo industrial, de 54 años, que mató a su esposa y luego intentó suicidarse, es inimputable o no. Tres de los profesionales se presentaron a declarar en los Tribunales de Lomas de Zamora, mientras que otros tres lo hicieron a través de videoconferencia, desde la Asesoría Pericial de La Plata. También declaró el imputado, quien pidió que se desaloje la sala para prestar declaración. “Pedimos que toda persona ajena al juicio se retire de la sala para que mi defendido declare”, pidió el defensor del acusado al máximo Tribunal. En verdad, el pedido al que hicieron lugar los jueces es contradictorio con el principio de oralidad de esta etapa clave del proceso judicial.
Por Mabel Cáceres
Hector Pared está acusado de asesinar –según se indicó en la acusación “por celos” – su mujer Mónica Mareco en la vivienda que compartían en Dean Funes, en Lanús Oeste.
Lo interesante de este caso es que en la causa figura que Mónica Mareco recibió seis balazos, pero el perito médico que realizó la autopsia a Mareco declaró que la victima tuvo “12 heridas, de las cuales ocho son en el cráneo facial, una en la región cervical, una el tórax, y dos impactos en la mano derecha. Todas vitales”. Asimismo indicó que las heridas de las manos “pueden ser de defensa”.
Llamó la atención al fiscal Jorge Betini Sansoni, que interviene en la causa, fue la declaración del perito médico que señaló que recuperó nueve proyectiles, ya que el arma calibre 32 con la que fue asesinada Mareco tiene capacidad para siete proyectiles. En tanto que el perito balístico había relatado que “la única forma que se efectué nueve disparos es recargando el revólver, y eso lleva su tiempo”.
El fiscal hace hincapié en esas dos declaraciones para demostrar que el Héctor Pared no es inimputable, como intenta demostrar la defensa, ya que fue consciente para recargar el arma y asegurarse de la muerte de Mareco, de 50 años.
El primer perito que declaró este jueves al mediodía fue Carlos Voss. Sostuvo que, según su análisis, Pared tuvo una “crisis de ira con exaltación de la afectividad e inhibición del pensamiento superior y conducta automática”. Para el especialista, el imputado actuó con “emoción violenta diferida, típica de los esquizotípico”.
Y detalló que el esquizotípico es una persona con “temperamento considerado normal, individuo fantasioso, imaginativo, idealista. No es un enfermo mental”.
Luego llegó el turno los psiquiatras Manuel Otero Vidal y María Cristina Israelsun, quienes renunciaron a ser peritos de parte hace dos años aproximadamente. Ambos realizaron las conclusiones juntos, pero por decisión de los jueces declararon por separado.
Otero Vidal consideró que Pared “tuvo un desarrollo que desembocó en el acto de su esposa”, y los factores que lo llevaron a esa situación fueron “las reiteradas infidelidades, la convivencia traumática, y haberse enterado que su padre bilógico no era su padre”.
Y agregó: “En el momento del hecho no era dueño absoluto de su acto”. Mientras que la perito María Cristina Israelsun, sostuvo que “agarró lo primero que tenía a mano. Es algo impulsivo e incontrolable lo que hizo”.
En tanto, Maria Rosa Sangiotti, Camino Eugenio y Pablo Capurro fueron los psiquiatras que declararon a través de video conferencia, desde La Plata.
La primera señaló que en las observaciones de conducta el imputado “no presentó ningún trastorno de psiquismo que pueda atribuirse al cuadro psicótico”. Y agregó: “Las infidelidades eran mutuas y eran aceptadas. Entonces, no es un hecho que se descubre y hace un impacto en el individuo”.
Asimismo la profesional indicó que según la conclusión de la pericia, el imputado “pudo comprender y dirigir sus acciones”. Y con respecto a la peligrosidad del sujeto señaló que “no es una persona que muestre ser peligroso o violento, pero esto tampoco asegura que en otra circunstancia similar pueda tener esta conducta”.
El psiquiatra Camino indicó que se “descartó patología psicótica” y con respecto a la emoción violenta sostuvo que “no hubo alteración emocional que pudiera dejar de comprender y dirigir sus acciones”.
En tanto que el último perito, Pablo Capurro mencionó que fue una “emoción esperable en un estado de ira tras una infidelidad”.
También prestó declaración en el juicio oral la nuera del acusado, Verónica Tauresiano, quien confirmó que el matrimonio discutía mucho. Y dio detalles de cómo encontró a su suegro cuando llegó al domicilio que compartía la pareja en Lanús Oeste.
“Cuando entramos a la casa estaba mi suegra tirada en el piso y mi suegro con el arma en la mano”. Y remarcó: “Me impresionó mucho la mano de mi suegro ya que le temblaba”.
La jornada terminó con la declaración de Pared quien, a solicitud de su abogado defensor, pidió declarar sin público en la sala. Los jueces hicieron lugar al polémico pedido que no parece compadecerse con el carácter público del juicio oral. Las puertas cerradas hizo que no se pudiera conocer la versión el propio imputado sobre lo sucedido aquél día.
El próximo miércoles habrá una nueva audiencia, allí confrontarán los psiquiatras Voss y Sangiotti para que refieran sobre opinión controvertidas que tuvieron en el juicio, y luego será el momento de los alegatos.
