
El intendente de Lomas apoyó a Scioli y habló de la Provincia aunque su decisión es quedarse en el distrito. Sabe que no pasa la “zaranda” de Cristina Kirchner a pesar de su alianza con Scioli. En ese mismo territorio, el PRO y la UCR ya diseñan estrategias para definir listas en internas. El radicalismo llevará a Marcelo Pellegrini como candidato. Lanús vivió horas candentes con el paso de Estela Carlotto en un acto. Quedó evidenciado la confrontación cada vez más dura entre Díaz Pérez y Julián Álvarez.
PANORAMA /// Por Ariel Maciel
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Olor a tierra mojada se respira en los distritos del sur del Conurbano bonaerense. Indicios de tormentas que podrían llegar, más temprano que tarde, a tierras en donde aún hay espacio para que el agua corra bajo el puente. Todos esos lugares comunes contienen una forma de explicar el clima de tensión contenido que se respira en dos de los principales bastiones peronistas-kirchneristas de la región: Lanús y Lomas de Zamora.
A medida de que se achican los tiempos de definición, los candidatos lanusenses se inquietan de un modo hasta inexplicable. Frío fue el sudor de un acto lleno de aire pesado -cuando se conmemoraba la Memoria, la Verdad y la Justicia- por las palabras de Estela de Carlotto a favor de la candidatura local de Julián Álvarez, que chocaron contra el intendente Darío Díaz Pérez. Se notó en el escenario la incomodidad, y abajo -con escenas de confrontación física- el descontento que había generado semejante intromisión a tanto de una definición final.
¿Acaso se buscó una reacción que apresurara tiempos? Lo cierto es que el jefe comunal fue sorprendido en su buena fe de acompañar el acto, sin “copar la parada” y alejándose de los flashes. No alcanzó y recibió un golpe al corazón político, justo en ese distrito en donde las banderas kirchneristas -como los Derechos Humanos- flamearon desde la llegada de Néstor Kirchner.
Días después, Álvarez pareció cosechar otro respaldo: el respaldo que le envió Florencio Randazzo a través de su referente provincial Ariel Franetovich. Sin embargo, los esquivos números de encuestas que cosecha al ministro del Interior y Transporte para confrontar a Daniel Scioli por la candidatura presidencial por el Frente para la Victoria parecen ser más un lastre local que un respaldo. Ahí, respiró tranquilo Díaz Pérez.
En tierras lomenses, la definición de Martín Insaurralde a Scioli buscó ser un ordenador del escenario justicialista. Pero lejos, y a pesar de las declaraciones del esposo de Jésica Cirio de anunciar el armado provincial, está de ser número puesto el ámbito de juego electoral del intendente. Lomas de Zamora es tierra firme para Insaurralde.
Sucede que el ala protectora de Scioli es endeble y la lluvia puede mojar las aspiraciones de volar alto que tiene el jefe comunal. El cálculo es preciso: si el gobernador logra la boleta para ir a las PASO, Insaurralde “es boleta”, confesaron fuentes de su entorno. Así, hoy, y a pesar de todos los pronósticos, la reelección es la decisión “casi tomada”.
El ejemplo que dan los propios insaurraldistas es el apoyo que recibió del entorno de Scioli el vicegobernador Gabriel Mariotto, otro anotado para alcanzar la Gobernación. Días atrás, el jefe de Gabinete Alberto Pérez se reunió con el mariottismo en la sede del Banco Provincia en Capital Federal. Allí estuvo Pablo Paladino, entre otros, y dejaron claro que Insaurralde cuenta con resistencia no sólo en la Casa Rosada sino incluso en el sciolismo.
Dos encuestadoras miden su imagen electoral. La menos favorable lo pone en 12% provincial. Otra en el 15 mientras la que se muestra con orgullo habla de un 17 por ciento. Todo capital propio, sin candidato arriba. Con esos números, varios ya habrían anunciado sin medias tintas sus aspiraciones. De hecho varios kirchneristas lo hacen sin siquiera medir la mitad de esa marca. Insaurralde, sin embargo, sabe que sólo a nadie le alcanza.
Pasó muy cerca del Frente Renovador de Sergio Massa. Acierto o destino, se alejó del espacio en idéntica relación en que el massismo pierde aceptación electoral. Y si bien todos sabían de sus coqueteos con el líder oriundo de Tigre, fue Francisco De Narváez quien confirmó las negociaciones que hubo para saltar a la oposición. Y lo hizo en Lomas de Zamora.
Fuentes consultadas por este diario señalaron Pinamar como el lugar en donde se realizó un cónclave hiper secreto. Allí, reunidos por Alejandro Granados, se juntaron Insaurralde, Scioli, el intendente massista de Jesús Cariglino y Eduardo Duhalde. Se buscó la unidad del peronismo antikirchnerista. Dicen que fracasó. Aunque horas después, MI anunció su respaldo a Scioli.
Varios candidatos locales del kirchnerismo creyeron en la migración de Insaurralde hacia Provincia. Pero la carrera se detuvo a los pocos minutos y el acelerador, que poco uso tiene hasta el momento, dejó de ser pisado. Sólo Laura Berardo mantiene a pie firme su posicionamiento local para enfrentar al insaurraldismo, incluso al jefe comunal, aún si la derrota es dura. Pablo Paladino mantiene su instalación a través de cartelería callejera aunque lejos está de ser parte de una campaña para intendente. Y el Movimiento Evita mantiene lazos con Insaurralde.
Incómodo quedó el sciolista Juan María Viñales, que decidió apuntarle de frente al jefe comunal y quedó desarticulado con el acuerdo Scioli-Insauralde. No corrió la misma suerte el funcionario provincial y mandamás de la Mesa Scioli Presidente, Emiliano Baloira, quien ya fue convocado por el insaurraldismo para articular la unificación de campaña local a favor de la ola naranja.
Mientras De Narváez paseaba con el rector de la Universidad de Lomas, Diego Molea, por Las Lomitas, un auto con publicidad de Gabriel Mércuri paseaba por esas escasas cuatro cuadras que recorrió la caminata. El hijo del histórico dirigente del peronismo provincial apoya a su vecino Darío Giustzzi. Ambos coinciden en su odio hacia el empresario.
Mércuri tendrá interna en el FR lomense. Se espera por la decisión de Juan Carlos Véliz pero la carta más fuerte que deberá enfrentar es la de Ramiro Trezza, un concejal que logró la adhesión de Molea, quizás el dirigente que cuenta con la mayor confianza de Massa. De hecho, es uno de los voceros del Frente Renovador provincial.
Atento a la revelación de Diario
Conurbano.com sobre la presencia de Duhalde en la conformación de la lista de concejales que acompañará a Julio Cruz en el PRO lomense, el radicalismo presentará en los próximos días la candidatura a intendente del concejal Marcelo Pellegrini. Es la carta para evitar que el duhaldismo se quede con los espacios macristas.
Pellegrini tiene en su cosecha personal haber sido un opositor sin medias tintas. Tiene un cierto conocimiento y su imagen está pegada a la tradición radical. Pero el aparato económico está a merced de Julio Cruz.
Existe un abanico de posibilidades en las primarias de agosto. Poco se dijo mediáticamente sobre la participación del Frente Popular que lleva como candidato a Víctor De Gennaro. Según una encuesta nacional, ese espacio de centroizquierda tiene una intención de voto del 8 por ciento, una marca que inquietó a muchos espacios que tienen como meta polarizar la elección. Ese número surge de un estudio que realizó un conocido encuestador pero que tenía a otro cliente como destinatario y llegó a manos del FP.
“Agua, como te deseo…”, se escucha cantar a Los Piojos de fondo mientras varios dirigentes locales comienzan a sentir el efecto del traje mojado en horas tempranas.
