Un hombre fue condenado a 10 años de prisión por abusar sexualmente de sus dos sobrinas durante casi cinco años. El juez de Lomas de Zamora que impuso la pena decidió que el abusador continúe en libertad y pidió que se investigue si los padres de las víctimas facilitaron los delitos.
La condena fue impuesta por el juez de Lomas de Zamora Luis Miguel Gabian. Las víctimas tenían 4 y 10 años cuando comenzaron a sufrir los abusos.
En la sentencia, a la que tuvo acceso DiarioConurbano.com, se dio por comprobado que Lulio Brizuela abusó durante 5 años de sus sobrinas T.V y Z.V. El condenado vivía junto a los padres de las menores por las carencias económicas que pasaban los padres de ellas.
Los abusos – que en uno de los casos incluyeron la obligación de practicarle sexo oral al hombre – se dieron, entre 2006 y 2011, en dos domicilios de Lanús: uno de ellos en Blanco Encalada al 100 y el otro ubicado en Rodríguez al 1300.
Brizuela sometía a las menores amenazándolas con hacerle daño a su familia.”Vos le contás a alguien de esto y no te queda nadie de tu familia”, le dijo el sujeto a una de sus víctimas.
Además, el hombre se valía de su condición económica: les pagaba el colegio privado a las niñas, colaboraba en la compra de comida y pagó el catering de la fiesta de 15 de una de sus sobrinas a la que abusaba. También, en una oportunidad hizo gestiones para que una de las menores pudiera ser operada en el Hospital Italiano.
La madre dijo, al declarar, que nunca sus hijas le habían contado algo y que no imaginaba semejante situación. No obstante, una familiar cercana certificó algo que las niñas declararon: la mamá las dejaba solas muchas horas con Brizuela.
La mayor de las niñas les contó algunos de los abusos que sufría a sus compañeras de escuela y luego las autoridades del establecimiento también notaron problemas en el comportamiento de la pequeña. Este fue el primer paso que llevó a la confesión de la otra menor y a la posterior denuncia judicial.
Los peritos psicólogos que intervinieron en la causa declararon que no había “signos de mendacidad” en las menores, es decir que no mentían.
El juez Gabián condenó a Lulio Brizuela a 10 años de prisión por los delitos de “abuso sexual agravado por su duración y por haber configurado un sometimiento gravemente ultrajante para las víctimas en concurso real con abuso sexual agravado por acceso carnal”.
Mariana Monti, fiscal de juicio, solicitó la inmediata detención Brizuela. No obstante el magistrado le denegó el pedido ya que valoró que el condenado haya asistido a todas las audiencias de debate, a la vez que aclaró que la condena no está firme.
Gabián obligó al condenado – que reside en San Antonio de Areco – a presentarse todos los viernes en el juzgado, mantener una distancia no menor a los 500 metros de las víctimas, no mantener contacto con ellas por ningún medio y no abandonar su domicilio por un lapso mayor a las 48 horas.
Asimismo, el juez ordenó investigar la actitud de los padres para que se evalúe si “en su acción u omisión” facilitaron los delitos cometidos por Lulio Brizuela que terminaron con su condena.