En una tarde que quedará marcada a fuego en las páginas doradas de Turdera, la Reserva del Club Atlético Temperley alcanzó este certamen su primer título oficial de la categoría tras empatar 2 a 2 de forma agónica frente a San Miguel. El selectivo conducido por el histórico Guillermo «Willy» De Lucca coronó así una campaña perfecta e invicta para desatar el delirio del pueblo celeste.
El cruce definitorio tuvo todos los condimentos dramáticos de una gran final. En la primera mitad, el Gasolero impuso las condiciones del juego y mereció ampliamente la ventaja, pero tres remates en los postes le impidieron irse arriba al descanso. En el complemento, el local dio el golpe y se puso 1 a 0.
Sin embargo, Temperley reaccionó a los 80 minutos por intermedio de su goleador, Román Albornoz, quien marcó el 1 a 1 transitorio.
Un final para el infarto y el gol del título sobre la hora
Cuando el partido expiraba, un polémico penal le permitió a San Miguel ponerse 2 a 1 arriba tras una ejecución picada que parecía arrebatarle el trofeo a los de Turdera. Pero en la última bola de la tarde, tras un tiro de esquina, Thiago Yfram arremetió con el corazón para empujar el balón al fondo de la red y estampar el 2 a 2 definitivo.
El gol desató el desborde y la emoción de los juveniles y del cuerpo técnico en el campo de juego, sellando un torneo imborrable donde no registraron ninguna derrota.
Las claves del semillero: A lo largo del año, el equipo de De Lucca desplegó un fútbol de alto vuelo ofensivo con goleadas históricas como el 7-0 a Colegiales, el 4-0 a Talleres de Remedios de Escalada y el 5-0 a Midland.
Con este hito —que contó con la transmisión oficial de todos los partidos por parte de la dirigencia—, el proyecto formativo de Temperley consolida un semillero que nutrirá al plantel profesional hoy comandado por Nicolás Domingo.

