La Justicia de Garantías de Lomas de Zamora dispuso la elevación a juicio de la causa por el homicidio de Emiliano Ezequiel Ríos, de 36 años, ocurrido el 30 de abril pasado en una vivienda de Villa Albertina. La imputada es nada menos que la pareja de la víctima, de 51 años, quien tiene arresto domiciliario.
Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com.ar que la Justicia de Garantías dispuso que se juzgue a verónica Giménez por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”, en perjuicio de su pareja Emiliano Ríos.
Ahora la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora deberá decidir si hace lugar al planteo que realizó la defensa de la mujer para evitar que el expediente se radique en un tribunal oral para el juicio. De prosperar el pedido de la fiscal del caso, Carla Furingo, Giménez llegará al juicio oral y público con arresto domiciliario.
Durante la instancia de la declaración indagatoria en sede judicial, Giménez optó por hacer uso de su derecho constitucional de no declarar ante la fiscalía. La mujer se había entregado de manera voluntaria ante las autoridades pocas horas después del trágico desenlace.
El sangriento episodio tuvo lugar el 30 de abril pasado interior de una vivienda familiar emplazada sobre la calle Espronceda al 100, en el mencionado barrio lomense. Con posterioridad al ataque fatal, la mujer abandonó el inmueble y permaneció prófuga de la justicia durante varias horas.
De acuerdo con las primeras versiones policiales que constan en las actas de procedimiento, la clandestinidad cesó cuando Giménez regresó a su propiedad. Fueron sus propios hijos quienes se comunicaron con el sistema de emergencias de la Policía Bonaerense para alertar sobre su presencia en el lugar y manifestar la firme intención de la sospechosa de ponerse a disposición de la ley.
Según la reconstrucción preliminar de la secuencia incorporada por los peritos al expediente penal, el crimen se desató en medio de una feroz pelea doméstica. Diversos testimonios recolectados por las brigadas de investigaciones en el vecindario señalan que la situación contextual estuvo signada por la violencia física mutua: antes de recibir la puñalada mortal, Ríos habría agredido físicamente a la acusada utilizando una botella de vidrio rota.
Tras sufrir las heridas de arma blanca en el tórax durante la réplica del ataque, el hombre de 36 años fue trasladado de urgencia por allegados hacia las instalaciones de la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Villa Fiorito. Sin embargo, debido a la profusa pérdida de sangre y a la gravedad de las lesiones sufridas en órganos vitales, los profesionales médicos de la guardia no pudieron estabilizarlo y Ríos falleció a los pocos minutos de haber ingresado al centro asistencial.
La defensa de la mujer busca robustecer la hipótesis de una legítima defensa en un contexto de violencia intrafamiliar para morigerar la futura condena.

