En el marco de la formación continua de los profesionales de la salud en la región, el Hospital Zonal General de Agudos Dr. Lucio Meléndez de Adrogué fue sede del «Curso de transición a la cirugía robótica», un encuentro académico de alta especialización destinado a médicos residentes del área quirúrgica.
La jornada contó con la asistencia de 34 residentes de distintas especialidades y fue organizada por el Servicio de Cirugía del establecimiento —donde funciona la Sede Adrogué de la Carrera de Médico Especialista en Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)— con el aval del director ejecutivo del hospital, Dr. Juan González, y la jefa de Docencia e Investigación, Dra. Sonia Giorlando.
El cuerpo docente a cargo del dictado estuvo encabezado por el Prof. Dr. Jorge Manuel Ouviña (Jefe del Servicio de Cirugía y Director de la Carrera de Especialista), acompañado por la Docente Adscripta Dra. María Belén López y el Docente Asociado Dr. Roberto Colantoni. Asimismo, la actividad contó con el auspicio de la Delegación Zonal del Sindicato Médico AMRA y el apoyo de la firma BioSimil.
Un llamado de atención hacia el futuro de la medicina pública
Durante el desarrollo de la capacitación, los docentes y especialistas enfatizaron la necesidad imperiosa de adecuar los programas de formación en los hospitales públicos a las exigencias tecnológicas de los próximos años.
«Como docentes de cirugía tenemos la obligación de comunicar a los dirigentes políticos locales que de acá a 10 años los cirujanos que no estén entrenados en robótica van a estar fuera del sistema», remarcaron los organizadores tras el cierre del encuentro.
En ese sentido, abordaron la coyuntura económica actual y plantearon alternativas operativas para garantizar que los hospitales formadores del Conurbano no queden rezagados:
Propuesta pedagógica: «Entendemos las dificultades económicas por las que está pasando nuestro país. Lo ideal sería que los hospitales ya tuvieran robots para realizar las cirugías, pero en su defecto entendemos que la forma de paliar esa falencia en el área educativa sería mediante el entrenamiento avanzado en pinzas articuladas 360°, que sería la solución más fácil para proveer de inmediato a los centros formadores hospitalarios y así poder entrenar a nuestros residentes».
En primera persona
El Dr. Jorge Ouviña, uno de los impulsores de la capacitación, expresó su satisfacción y resaltó la importancia de la actividad.
“Durante mis 40 años de médico y 35 de cirujano, he tenido la suerte de presenciar dos cambios radicales en la técnica quirúrgica, de acuerdo al desarrollo de la tecnología respecto del instrumental. La tecnología que permitió la manipulación de la luz por el hombre es la responsable. La fibra óptica, la endocámara y el video entre otros, sin pecar por caer en un reduccionismo dialéctico, permitieron en la década de los noventa el cambio de la cirugía convencional a la cirugía videoendoscópica. Comenzamos a realizar las primeras cirugías videolaparoscópicas a mediados de 1992”, resaltó.
Y agregó: “Hoy como docentes e instructores de las nuevas generaciones de cirujanos, que en definitiva serán los que brinden en un futuro no tan lejano la salud a nuestros vecinos, no queremos repetir el escepticismo que tuvieron en tiempos pasados, aquellos profesores que negaron la realidad de los avances tecnológicos, haciéndonos caer en una interminable discusión entre si era más viable una técnica que otra, discusión que evidentemente no estaba bien fundamentada desde el punto de vista científico, sino en el tiempo y tipo de entrenamiento que tenían cada uno de los grupos oponente . Hoy con el transcurrir del tiempo es innegable que la cirugía videoendoscópica es la de elección en la mayoría de las oportunidades quirúrgicas antes que la opción clásica o convencional, obviamente nos referimos a los casos en que cuando la primera esté indicada”.
Por otro lado, Ouviña hizo referencia a su recorrido como profesional: “Estos recuerdos de mis años mozos, y la responsabilidad que en forma progresiva y sistemática fui adquiriendo en mi carrera hasta ocupar los cargos actuales profesor regular adjunto de cirugía de la Facultad de Medicina de la UBA y Jefe de Servicio Cirugía del hospital de Adrogué, me hacen sentir mucho compromiso en la formación del recurso humano que se ocupará de la salud del nuestro pueblo. Ya en el ocaso de mis días como cirujano estoy muy agradecido de ver este segundo cambio tecnológico: El cambio de la cirugía endoscópica a la cirugía robótica. Este cambio obedece a los avances en el análisis y procesamiento de datos, que conducen a sistemas informáticos e inteligencia artificial (IA).
Y finalizó: “Estos dos cambios que hemos descripto podrían ser representados gráficamente como las dos inflexiones de una hipérbole exponencial, que cambia una relación lineal en una curva ascendente y posteriormente en una línea asintótica vertical, hasta hoy sin precedentes en nuestra especialidad”


