Una nueva alerta sanitaria comenzó a generar preocupación entre los vecinos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El Ministerio de Salud de la Nación y el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios advirtieron sobre el crecimiento sostenido de casos de esporotricosis, una infección causada por un hongo que afecta severamente a los gatos y puede transmitirse a los humanos.
Si bien las autoridades sanitarias aclararon que no se trata de una emergencia epidemiológica descontrolada, la región de Buenos Aires y la provincia de Misiones se posicionan como los epicentros de los contagios. Según el último boletín oficial, desde 2019 se registraron 52 casos en humanos (14 de ellos confirmados en territorio bonaerense) y 18 en felinos.
Síntomas y vías de contagio
La esporotricosis es provocada por el hongo Sporothrix brasiliensis, una variante altamente virulenta. Los gatos domésticos son los principales reservorios y responsables de la transmisión, aunque la infección también puede alcanzar a los perros.
En los gatos: La enfermedad suele manifestarse a través de múltiples nódulos y lesiones con costras o úlceras sangrantes, ubicadas principalmente en la cabeza, la nariz y las patas. Debido a la alta carga fúngica de estas heridas, el animal se convierte en un vector de alto riesgo.
En los humanos: El contagio se da por el contacto directo con un animal infectado (ya sea por rasguños, mordeduras o simplemente al tocar las lesiones). El síntoma más frecuente es la aparición de un nódulo o bulto debajo de la piel que luego se ulcera y no cicatriza, llegando a comprometer los ganglios linfáticos.
Prevención y cuidados en el hogar
La detección temprana es fundamental. El tratamiento con antifúngicos específicos tiene una tasa de curación de hasta el 98% si se administra a tiempo, pero el cuadro puede agravarse si se deja avanzar.
Ante la circulación del hongo en el AMBA, los especialistas hacen un fuerte llamado a la tenencia responsable. La principal medida de prevención es la esterilización (castración) de los felinos para evitar que deambulen por las calles y se peleen con animales infectados.
Si una mascota presenta síntomas sospechosos, es vital aislarla de inmediato, desinfectar el entorno diariamente con lavandina y manipular al animal únicamente con guantes, barbijo y protección ocular hasta que sea evaluado por un veterinario.


