A días de una nueva movilización que volverá a reunir a todas las centrales obreras y movimientos sociales el próximo 7 de agosto, la referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular de Quilmes, Laura Cibelli, advirtió que la situación de millones de argentinos es “muy complicada” y ratificó la continuidad del plan de lucha por la restitución del Salario Social Complementario cuyo cobro de este mes quedó suspendido por un fallo de la Justicia, tras una apelación del Gobierno. “No queremos un país para multimillonarios extranjeros, sino para los laburantes”, afirmó.
En diálogo con DiarioConurbano.com.ar, Cibelli lanzó contundentes críticas contra el Gobierno de Javier Milei, el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, y la decisión de la administración libertaria de cambiar el pago mensual del salario social complementario por un sistema de vouchers de capacitación para los cerca de un millón de asignatarios del programa.
“Para nosotros la situación es muy compleja. El impacto social va a ser tremendo, no sólo va a afectar la venta en los comercios, sino que se va a notar en los barrios. El retiro de la organización comunitaria, del Estado como participante de la misma favorece el avance del narcotráfico y de la delincuencia”, sostuvo Cibelli.
“Hoy cerca de un millón de personas dejan de cobrar y por eso no va a mejorar la situación de ningún trabajador. Todo esto es parte de un ajuste y un modelo que genera mucha crueldad porque siempre va en contra de los más humildes. Nos hacen creer que somos descartables, este modelo lo único que hace es descartar y tirar gente a la basura”, sostuvo.
Paz, pan, tierra, techo y trabajo
Por su parte, en vistas a la movilización del 7 de agosto que reunirá a la CGT y a las dos CTA, Cibelli destacó la unidad alcanzada entre las principales centrales obreras y las organizaciones sociales, en rechazo a las políticas de ajuste del Gobierno de Javier Milei y llamó a movilizar también este jueves frente al Congreso de la Nación, donde se debatirá la Ley de inviolabilidad de la propiedad privada que, entre alguno de sus puntos elimina buena parte de las restricciones nacionales a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
“Es un hecho aberrante que forma parte de esta lógica de entrega del Gobierno para rematar el país por dos pesos, una lógica a la cual nos oponemos y resistimos porque queremos un país para todos los laburantes, no para multimillonarios extranjeros”, concluyó.
