Un minucioso e intenso trabajo de investigación coordinado por el Departamento Homicidios, la DDI de Lomas de Zamora y la Superintendencia de Seguridad Región AMBA Sur II permitió la detención de Lautaro Franco y León Reynoso, señalados como los principales responsables del asesinato de Lautaro Servín (17), el adolescente acribillado por la espalda cuando se dirigía a la escuela junto a su padre en San Francisco Solano.
El hecho criminal se produjo el pasado 23 de junio alrededor de las 7 de la mañana. De acuerdo con la reconstrucción efectuada por los detectives, la banda —integrada por al menos tres delincuentes armados— salió a ejecutar un raid de robos enfocado en la sustracción de motocicletas.
Antes de atacar a Servín, los asaltantes ya habían perpetrado un primer atraco a las 7:26, donde despojaron a un hombre y a su sobrino de 18 años de un rodado Motomel 110. Minutos más tarde, en el límite comercial de Solano, interceptaron a Servín y a su padre. Ante el intento de evitar la sustracción del vehículo, uno de los delincuentes abrió fuego y le propinó tres disparos por la espalda al estudiante, causándole la muerte de manera instantánea, para luego huir hacia una «metalera» ubicada sobre la calle El Jilguero al 2365, en el barrio 2 de Abril, que funcionaba como base de operaciones y aguantadero de la organización.
La clave del SAIB y la foto de pantalla en el celular
El esclarecimiento del caso se logró mediante el entrecruzamiento de pericias balísticas, testimonios y el análisis técnico de dispositivos móviles. El testimonio del joven asaltado en el primer robo resultó determinante para identificar una moto Honda GLH con un guardabarros delantero rojo.
Por otra parte, los investigadores establecieron que León Reynoso se encontraba imputado en una causa por abuso de armas tramitada en mayo, en la que se había secuestrado una vaina servida calibre 9 milímetros.
Certeza pericial e irrefutable: Al ingresar las muestras al Sistema Nacional de Identificación Balística (SAIB), los peritos constataron que los proyectiles extraídos del cuerpo de Lautaro Servín habían sido percutados por la misma arma utilizada por Reynoso en el hecho previo, confirmando de forma científica su participación directa en el homicidio.
En paralelo, durante los allanamientos concretados en el entorno de Lautaro Franco, las brigadas incautaron su teléfono celular. Pese a encontrarse bloqueado, la pantalla de inicio exhibía la foto del propio imputado montado sobre la moto Honda GLH de guardabarros rojo utilizada el día del crimen. Además, el peritaje de chats reveló que allegados al sospechoso coordinaron maniobras de encubrimiento horas después de la muerte del estudiante.
Caída simultánea y medidas judiciales
Tras permanecer más de un mes en la clandestinidad, la captura de los acusados se concretó en las últimas horas mediante dos procedimientos paralelos. Efectivos del Comando de Patrullas de Almirante Brown interceptaron a León Reynoso cuando circulaba a bordo de una Honda Twister sin documentación; al cruzar los datos de identidad, la División Homicidios confirmó la orden de detención pesada en su contra por el crimen de Solano.
Casi en simultáneo, acorralado por los permanentes operativos de la DDI en los domicilios de sus allegados, Lautaro Franco se presentó junto a su familia en la sede de la Comisaría 6.ª de Lomas de Zamora y quedó inmediatamente aprehendido.
Ambos imputados quedaron a disposición del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil 2 de Lomas de Zamora , a cargo del fiscal Ignacio Colazo, quien los acusó por “homicidio agravado criminis causae”.
