La integrante de la mesa nacional de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Marina Joski, ratificó la continuidad del plan de lucha junto a organizaciones sociales luego de la suspensión del Salario Social Complementario (Volver Al Trabajo) que alcanzó a casi un millón de personas en todo el país y anticipó un escenario de conflictividad creciente de cara a la segunda mitad del año. «Las medidas se van ir profundizando de acá a fin de año», aseguró.
Luego de destacar la «unidad» de las organizaciones durante la jornada de protesta del pasado 22 de julio en el Conurbano y en Congreso que se replicó en distintos puntos del país, en diálogo con DiarioConurbano.com.ar, Joski apuntó contra el Gobierno nacional por lo que consideró un «sostenido ataque» contra la economía popular y contra las redes de organización comunitaria, en una primera etapa mediante la no entrega de alimentos a comedores y posteriormente mediante la suspensión del salario social complementario, ahora ratificado por la Justicia.
«Están condenando a casi un millón de personas a la esclavitud y no solo eso sino que se está poniendo en riesgo la paz social, porque se complica más sostener los espacios comunitarios y sabemos que donde el Estado o la organización comunitaria se va retirando, avanza el narco, avanza la delincuencia«, sostuvo la dirigenta de la UTEP al detallar el impacto que genera en las barriadas la suspensión del salario social complementario.
Además, Joski cuestionó duramente el plan de vouchers en capacitación impulsado por el el Ministerio de Capital Humano con el que se pretende sustituir al salario social complementario, y que ha tenido su prueba piloto meses atrás, de la mano de la cartera comandada por Sandra Pettovello.
«Es realmente indignante, es una mentira porque las propuestas de capacitaciones están centralizadas en Capital Federal y lo único que pretenden enseñar es la ‘resiliencia’ en el ámbito laboral que en la práctica no sirven para nada a los compañeros y compañeras que hoy trabajan en los barrios», señaló.
Ya de cara a lo que viene, Joski anticipó que continuarán la coordinación entre las distintas organizaciones sociales para delinear medidas de fuerza más allá del 7 de agosto, cuando se espera la próxima movilización masiva que reunirá a la CGT, las dos CTA y a los movimientos sociales, en virtud del día de San Cayetano, bajo el lema «Paz, pan, techo, tierra y trabajo«.
«Después del 7 de agosto seguramente tendremos un plan de lucha de carácter federal. Mientras tanto, nos reuniremos con las organizaciones y en principio caminaremos hacia lo que seguramente será un paro general, aún sin una fecha determinada, donde vamos a seguir con nuestro reclamo porque no pensamos bajar los brazos ante tantas injusticias que están sucediendo», concluyó.
