Apenas consumada la derrota 1-0 de la Selección Argentina ante España en la final del Mundial 2026, miles de vecinos de Lomas de Zamora salieron a las calles e invadieron la Plaza Grigera para rendirle homenaje al equipo, transformando la desazón en una verdadera muestra de apoyo colectivo. Lo mismo ocurrió en el centro de Banfield, en Adrogué, en la Plaza Alsina, en Avellaneda, y en plazas de Lanús.
Los dirigidos por Lionel Scaloni no pudieron coronar la gesta en el partido definitorio y debieron conformarse con el subcampeonato del mundo. Si bien el pitazo final desató una pena infinita en cada rincón del distrito, la comunidad lomense optó por volcarse al espacio público para poner en valor el inolvidable camino recorrido a lo largo del torneo, con noches épicas grabadas a fuego como la victoria en semifinales frente a Inglaterra.
El reencuentro en la esquina de Yrigoyen y Sáenz
Sin importar el resultado adverso, la emblemática intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y la calle Sáenz volvió a erigirse como el epicentro de la movilización comunitaria. De manera espontánea y paulatina, familias enteras, grupos de jóvenes y adultos mayores embanderados comenzaron a confluir frente al Palacio Municipal.
Puesta en valor del esfuerzo: Con camisetas celestes y blancas, bombos y cantos de aliento, los vecinos que colmaron la Plaza Grigera dejaron en claro que el reconocimiento al ciclo de la Scaloneta trasciende un resultado circunstancial. «Había que estar acá para decirles gracias por todo lo que nos dieron en estos años», sintetizaba un vecino entre lágrimas en plena avenida.
A lo largo de la noche, la orquesta de bocinas y las banderas flameando en lo alto dominaron el paisaje urbano del centro lomense. La marea humana se mantuvo concentrada durante varias horas en la plaza céntrica, demostrando que el orgullo por la representación nacional en la máxima cita del fútbol mundial se mantiene intacto en las calles de la región.
Idéntica imagen de festejo, aunque con menor algarabía que tras la victoria con Inglaterra se vivió en la esquina de Alsina y Maipú, en Banfield. La escena se repitió en la Plaza Alsina de Avellaneda, en la Plaza Brown de Adrogué y en la Plaza Constitución de Valentín Alsina.
