Un verdadero aluvión de vecinos salió a las calles de Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda y Adrogué de forma espontánea tras el histórico triunfo de la Selección Argentina sobre Inglaterra en el Mundial 2026, desatando un estallido masivo de bocinas, gritos y desahogo popular. Apenas el árbitro pitó el final del encuentro, la fisonomía urbana se transformó en una fiesta sin distinción de edades.
Las sonrisas, los abrazos y el clamor colectivo se hicieron sentir con fuerza. Familias enteras, jóvenes y adultos mayores se congregaron rápidamente en los alrededores de la zona céntrica lomense, conformando una marea humana embanderada que tiñó de celeste y blanco cada rincón transitable.
El epicentro de la Plaza Grigera y el «homenaje al Diego»
Como es costumbre en cada hito futbolístico, la Plaza Grigera se erigió como el epicentro absoluto de las celebraciones. Una hora después de consumado el pase a la final, el flujo de personas era de tal magnitud que el personal de la Dirección de Tránsito del Municipio de Lomas de Zamora debió interrumpir la circulación de la avenida Hipólito Yrigoyen a la altura de la calle Laprida para garantizar la seguridad de los peatones.
Aunque el caos vehicular sobre las arterias linderas se volvió evidente e inevitable, la algarabía reinante hizo que todo fluyera en un clima de absoluta armonía y felicidad. Desde los automóviles particulares y los colectivos, los vecinos arengaban agitando los brazos, tocando bocina y sumándose a la orquesta de cánticos desafinados pero cargados de profunda emoción.
Detalles con ingenio popular: Entre la caravana de vehículos, llamó la atención un auto que lucía un mensaje escrito en su parabrisas trasero con la leyenda «Es por el Diego», acompañado de una dedicatoria picante dirigida a Kylian Mbappé, la máxima figura de Francia que esta vez se quedó en la puerta de la final tras caer ante España.
Tampoco faltó a la cita el tradicional camión playo que suele movilizarse por el centro lomense en estas ocasiones, el cual desfiló por la avenida Hipólito Yrigoyen colmado de jóvenes que celebraban saltando en la parte trasera.
Pogo y pasillo de festejo en el polo de Las Lomitas
Mientras la mayor concentración de hinchas se mantenía frente al Palacio Municipal, un foco de eufórica celebración se desató de manera paralela en el polo gastronómico de Las Lomitas. La intersección de las calles Italia y Colombres quedó completamente bloqueada por vecinos de todas las edades que se acercaron provistos de banderas, bombos y camisetas de la Selección.
En esa emblemática esquina, la multitud se agolpó para armar un masivo «pogo» al compás del clásico cancionero popular reservado para este histórico rival: «Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta es un inglés».
Al mismo tiempo, sobre la calle Colombres, los presentes organizaron una suerte de «pasillo de celebración» donde los autos que intentaban avanzar en dirección a la avenida Hipólito Yrigoyen —muchos de ellos con hinchas colgados de las ventanillas— eran recibidos y escoltados por una marea de brazos en alto, espuma y cantos que celebraban el pase a la gran final del próximo domingo, donde España espera en el partido definitorio.
Otros festejos
En Lanús, los festejos se realizaron en distintas esquinas de la avenida Yrigoyen, mientras que en Valentín Alsina, el epicentro fue la Plaza Constitución, sobre la avenida Juan Domingo Perón.
La Plaza Alsina, en Avellaneda, reunió a miles de hinchas que, apenas terminó el partido de Argentina, se concentraron a festejar el pase a la final del Mundial.
En Almirante Brown, en tanto, hubo festejos en plazas de Burzaco, Longchamps y Adrogué.
