Con la premisa de renovar las banderas de la Memoria, la Verdad y la Justicia, la Escuela Secundaria N.º 49 «Leonardo Favio» de Lomas de Zamora inauguró un imponente mural que plasma la imagen del emblemático artista popular que le da nombre a la institución junto a la de Adriana Acosta, una exalumna desaparecida durante la última dictadura cívico-militar.
La imponente obra pictórica fue realizada sobre una de las extensas paredes del flamante espacio deportivo del establecimiento escolar. Este nuevo polideportivo fue bautizado formalmente con el nombre de Adriana Acosta, en homenaje a quien fuera una alumna brillante de la institución y una destacada deportista local. Acosta se desempeñó como jugadora de hockey en el Lomas Athletic Club, donde brilló como capitana de su equipo y llegó a integrar las filas de la Selección Nacional. El 27 de mayo de 1978, con apenas 22 años de edad, la joven fue secuestrada y desaparecida por el terrorismo de Estado.
La emoción de Nicolás Favio: «No podía faltar»
El emotivo acto contó con una presencia muy especial. Nicolás Favio, hijo del recordado cantautor, cineasta y militante político argentino, se acercó hasta el colegio de Lomas de Zamora para brindar su apoyo a la iniciativa. En diálogo con el diario local La Unión, el músico relató la profunda vivencia compartida con directivos, docentes y estudiantes: «Presenciar la imposición del nombre del polideportivo ‘Adriana Acosta’ fue una experiencia muy emocionante. Ya había estado hace algún tiempo en la Escuela Secundaria N.º 49 cuando la bautizaron con el nombre de Leonardo Favio y desde entonces quedé muy ligado al establecimiento educativo y a su gente».
El hijo del mítico director de Crónica de un niño solo y Juan Moreira regresó a Lomas porque, según sus propias palabras, «no podía faltar». De hecho, estuvo presente en la previa del acto, observando los últimos retoques del mural. «Me invitaron nuevamente y fue todo muy hermoso, incluso el día estaba precioso. En esta oportunidad conocí en profundidad la historia de Adriana Acosta gracias al relato de Patricia, una de las docentes que nos acompañó en el viaje en auto», relató complacido por el fuerte compromiso social que demuestra la comunidad educativa.
Un legado de la juventud: La inauguración también contó con la participación de la hermana de Adriana Acosta, quien compartió recuerdos íntimos de la militante y deportista. «Escucharla fue conocer a una parte de lo mejor de nuestra juventud desaparecida durante la dictadura en nuestro país con tan solo 22 años», expresó conmovido Nicolás Favio.
Expresión artística, lenguaje de señas y una frase emblemática
La jornada de inauguración se transformó en una verdadera fiesta cultural. Los estudiantes de la secundaria realizaron diversos números artísticos de danzas folclóricas y contemporáneas, se hicieron presentes los abanderados de la institución y se interpretó una canción compuesta especialmente en memoria de la exalumna desaparecida. «Un momento de enorme emotividad fue cuando los chicos, utilizando el lenguaje de señas, expresaron las estrofas del Himno Nacional Argentino; todo tuvo una carga muy poética», resaltó Favio desde su mirada artística.
El diseño del mural sorprendió gratamente a los presentes al incorporar en el centro una de las máximas más recordadas del cineasta: “No hay ningún misterio, todo es cuestión de amor”. La pintura entrelaza de un lado el rostro del artista y del otro la silueta de Adriana Acosta junto a sus compañeras del equipo de hockey. Para coronar el encuentro y sellar el homenaje, las estrofas de la clásica canción «O quizás simplemente le regale una rosa» resonaron de fondo en el nuevo polideportivo, uniendo de forma indeleble el arte, el deporte y la memoria colectiva en los barrios de Lomas.
