La Policía detuvo este jueves a un joven de 24 años acusado de haber asesinado a su mamá y de haber enterrado el cuerpo en el patio de la casa que compartían en la localidad bonaerense de Castelar, partido de Morón. El macabro hallazgo del cadáver de la mujer se concretó tras una serie de derivaciones judiciales cruzadas que se iniciaron a partir de una impactante confesión confidencial del propio imputado.
El exhaustivo procedimiento se centralizó en una propiedad ubicada sobre la calle Arrecifes al 1200. Hasta allí confluyeron las fuerzas de seguridad provinciales luego de ejecutarse una orden de allanamiento de urgencia solicitada por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 1 del Departamento Judicial de Morón y autorizada de forma inmediata por el Juzgado de Garantías N.º 5 de la misma jurisdicción, con el fin de verificar la veracidad de una denuncia por homicidio.
Una confesión informal que encendió las alarmas
Según informaron fuentes policiales, la investigación penal en territorio bonaerense se inició a partir de una comunicación del Juzgado Correccional y Criminal N.º 49 de la Ciudad de Buenos Aires. En el marco del avance de una causa paralela por tentativa de homicidio que se tramitaba originalmente en una comisaría porteña, el acusado —identificado formalmente por las autoridades como Carlos Ignacio Costa Martínez— le habría confesado a un amigo íntimo que había matado a su madre días atrás.
El hombre al que le habría hecho esa revelación se presentó espontáneamente ante las autoridades policiales y aportó la información correspondiente de forma detallada, lo que dio origen de manera automática a la intervención de la Justicia de la provincia de Buenos Aires para iniciar los rastrillajes en el domicilio de Castelar.
Cuerpo en una bolsa de residuos: Durante el allanamiento en la finca de la calle Arrecifes, efectivos de la Policía Bonaerense, personal del Ministerio Público Fiscal y gabinetes tácticos del área de Crimen Organizado ingresaron al terreno y, al remover la tierra del patio trasero, encontraron el cuerpo de una mujer enterrado bajo tierra, oculto dentro de una bolsa de residuos.
Identificación y peritajes contrarreloj
Tras las primeras tareas de remoción y el trabajo en el lugar por parte de los peritos de la Policía Científica, la víctima fue identificada oficialmente como Graciela Martínez. Como consecuencia directa del hallazgo del cadáver y la recolección de los primeros indicios materiales en el perímetro de la casa, las autoridades judiciales intervinientes dispusieron cambiar de forma inmediata la carátula del expediente a la tipificación de “homicidio calificado”.
El sospechoso de 24 años quedó formalmente alojado en un calabozo en condición de detenido y a la espera de ser indagado por el fiscal de la causa. En tanto, los médicos forenses de la morgue judicial continúan con el desarrollo de las pericias y la autopsia de rigor para determinar las circunstancias mecánicas precisas en las que ocurrió el crimen, los causales de la muerte y establecer de forma fehaciente la fecha exacta en la que se produjo el deceso de la mujer.
