El juicio oral y público por el salvaje homicidio de Ronaldo Maldonado, el hombre que falleció en septiembre de 2020 tras recibir una feroz golpiza en la localidad de Hudson, partido de Berazategui, entró de lleno en su etapa decisiva. Durante la crucial jornada de alegatos desarrollada en los Tribunales Penales de Quilmes, el eje central estuvo puesto en el severo requerimiento de las partes acusadoras. El Ministerio Público Fiscal solicitó una pena de 16 años de reclusión y la inmediata detención en los calabozos de la misma sala de audiencias para los tres imputados, quienes llegaron al proceso judicial en libertad ambulatoria. El debate es coordinado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 4, cuyos jueces anunciaron que darán a conocer el veredicto definitivo el próximo jueves al mediodía.
A la hora de fundamentar el pedido de pena, el fiscal de juicio, el Dr. Claudio Pelayo, dio por plenamente acreditada una clara “intención homicida” por parte de las personas que se encuentran sentadas en el banquillo de los acusados. El funcionario judicial encuadró el violento accionar en la figura típica de homicidio simple y demandó de forma taxativa la sanción de 16 años de cárcel para Darío Gabriel Gómez, Patricio González y Evelin Grisetti. En sintonía con la gravedad del delito, Pelayo requirió formalmente a los magistrados que los tres imputados sean esposados y trasladados a una unidad penitenciaria de forma directa una vez que se efectúe la lectura formal del fallo condenatorio.
Por su parte, la querella que representa el Interés Particular Damnificado de los allegados de la víctima fue todavía más tajante y exigió un castigo aún más riguroso en su exposición ante el estrado. La abogada Macarena Sosa, representante legal de la familia de Maldonado, solicitó una pena de 20 años de reclusión para cada uno de los implicados y adhirió firmemente a la exigencia de que las detenciones se hagan efectivas el mismo día de la sentencia. De acuerdo con la plataforma fáctica de la acusación, el hecho bajo investigación ocurrió el 8 de septiembre de 2020 en el cruce de las calles 128 y 58, en Hudson, donde la víctima fue interceptada por una horda y atacada a golpes de puño, palos y patadas tras haber sido presuntamente sorprendida cometiendo un ilícito en la zona.
Como contrapartida a las duras peticiones de cárcel de la Fiscalía y la querella, la defensa de los procesados buscó desmoronar el andamiaje probatorio para evitar el encierro de sus defendidos. El defensor oficial Ignacio Tranquillini rechazó de forma categórica la hipótesis del linchamiento coordinado presentada por los acusadores y solicitó la inmediata absolución de sus tres asistidos. El letrado centró su estrategia en sembrar una duda razonable respecto a la autoría material de las agresiones letales, remarcando con énfasis que en ninguno de los cuatro registros fílmicos reproducidos durante el debate se puede observar con nitidez a sus clientes propinando golpes que hubieran desencadenado la muerte del hombre.
Para robustecer su postura absolutista, Tranquillini destacó las declaraciones de varios testigos civiles que afirmaron que Maldonado fue atacado inicialmente por una gran cantidad de personas desconocidas durante un largo período de tiempo, insistiendo en que Gómez y Grisetti arribaron a la escena recién después de consumado ese linchamiento masivo. “No se sabe quiénes fueron los autores, mis defendidos llegaron al lugar después”, argumentó de forma insistente el defensor técnico. Como último recurso ante el complejo panorama, el abogado introdujo un planteo subsidiario solicitando que, ante una eventual sentencia condenatoria por parte del TOC Nº 4, el tribunal evalúe morigerar la prisión efectiva y les conceda a los tres el beneficio del arresto domiciliario.
Fuente: Datajudicial.com.ar
