Un violento e inusual episodio de agresión sacudió a la localidad de Avellaneda, donde un hombre de 53 años terminó detenido tras atacar salvajemente al dueño de un kiosco. El agresor, que se encontraba en un evidente estado de ebriedad, utilizó un bastón extensible y manoplas de metal para golpear y amenazar al comerciante barrial.
Según indicaron fuentes policiales, el dramático hecho tuvo lugar en un comercio ubicado en la calle Ayolas al 2600. La víctima, un joven de 28 años, denunció que el agresor —que resultó ser un vecino de la zona— se acercó al local completamente alcoholizado. Tras iniciar una confrontación, el sujeto sacó un objeto similar a un bastón extensible y comenzó a agredirlo físicamente.
Se fue y volvió con manoplas de metal
La tensión escaló rápidamente. El reporte oficial detalla que, luego de ese primer ataque, el agresor se retiró del lugar. Sin embargo, la calma duró poco: a los pocos minutos regresó al kiosco dispuesto a continuar con las agresiones, pero esta vez portando en sus manos dos manoplas metálicas.
Alertados por la situación, efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires llegaron rápidamente al lugar. Al notar la presencia de los uniformados, el hombre adoptó una actitud sumamente hostil e intentó deshacerse de la evidencia arrojando las armas al piso a modo de descarte.
Pese a su resistencia, el sujeto fue rápidamente reducido, esposado y trasladado a la dependencia policial. La causa quedó caratulada formalmente como «lesiones leves» y se encuentra en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 del Departamento Judicial de Avellaneda-Lanús, que definirá la situación procesal del detenido en las próximas horas.
