La ciudad de La Plata se encuentra en alerta ante una nueva y peligrosa modalidad de inseguridad: delincuentes que se hacen pasar por efectivos de la Policía Bonaerense para ganar la confianza de los vecinos, ingresar a las viviendas y concretar brutales entraderas.
El último caso que salió a la luz ocurrió a plena luz del día y a escasas cuadras de la Gobernación provincial. Un médico de 69 años, con domicilio en la zona de la calle 58 entre 2 y 3, denunció ante la Justicia que dos falsos policías intentaron engañarlo para entrar a su casa. El hecho, que quedó registrado en parte por las cámaras de seguridad vecinales, sucedió el pasado 7 de mayo alrededor de las 15:30 horas.
El «cuento del tío» versión policial: cómo operan
El modus operandi de esta banda es tan audaz como directo. Según el relato de las víctimas, los delincuentes tocan el timbre y se presentan como agentes de seguridad que se encuentran realizando un presunto operativo de rutina en la zona.
En el caso del médico platense, la excusa que utilizaron los estafadores fue que necesitaban ingresar a la propiedad para «ver cómo funcionaban las cámaras de seguridad» del domicilio frente a un supuesto requerimiento policial.
Los detalles que delataron a los falsos agentes
A pesar del esfuerzo por simular autoridad, los delincuentes cometieron errores que le permitieron a la víctima reaccionar a tiempo y evitar el robo. Al observar por el monitor del portero eléctrico, el dueño de casa notó graves irregularidades en el supuesto operativo: uno de los hombres llevaba un chaleco policial y un arma en la cintura, pero su acompañante vestía de civil y cargaba una mochila.
Esa combinación inusual, sumada a la insistencia por ingresar a la fuerza sin exhibir una orden judicial ni una credencial válida, hizo que el médico se negara a abrirles la puerta. Ante el rechazo, los falsos policías se dieron a la fuga.
Actualmente, la Justicia analiza las cámaras de seguridad públicas y privadas del barrio para dar con el paradero de los sospechosos. Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los vecinos no permitir el ingreso de desconocidos bajo ningún pretexto sin orden judicial y, ante la menor actitud sospechosa, comunicarse inmediatamente con el 911.
