El terror invadió a una familia de Avellaneda cuando un violento asalto puertas adentro destapó una traición inesperada. En las últimas horas, efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires detuvieron a una mujer de 39 años, ex empleada doméstica de la vivienda asaltada, acusada de ser la «entregadora» en una brutal entradera ocurrida en marzo.
El calvario comenzó cuando el dueño de casa salió de su domicilio, dejando allí a su madre, una mujer mayor. Minutos después, dos hombres irrumpieron en la propiedad con fines de robo. Los delincuentes actuaron con violencia: maniataron a la abuela para inmovilizarla y procedieron a desvalijar el lugar, llevándose teléfonos celulares, una consola PlayStation y 50.000 pesos en efectivo.
La denuncia de la familia disparó una rápida investigación por parte de la Comisaría 5° de Avellaneda. Las pesquisas y el cruce de datos revelaron un detalle escalofriante: los asaltantes no habían actuado al azar, sino en absoluta «complicidad con una femenina ex empleada del lugar», quien conocía los movimientos, horarios y objetos de valor de la familia.
Con las pruebas sobre la mesa, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda de la sospechosa, ubicada en la calle Robles al 6000. Durante el operativo, los efectivos lograron concretar su detención y secuestraron dos de los teléfonos celulares que habían sido sustraídos a la familia en marzo, confirmando así su vínculo directo con el atraco.
La mujer quedó a disposición de la Justicia. En la causa, caratulada como robo bajo la modalidad «entradera», intervienen la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 4 y el Juzgado de Garantías N° 4 del Departamento Judicial de Avellaneda-Lanús.