La tensión en el sistema ferroviario escaló este sábado luego de que el sindicato La Fraternidad lanzara una advertencia contundente: evalúan convocar a un paro general de trenes para el próximo jueves si no obtienen una mejora salarial sustancial en la mesa de negociación.
El malestar se disparó tras la última reunión paritaria, donde las empresas del sector ofrecieron una recomposición de «apenas el 1 por ciento» para los haberes de enero, una cifra que el gremio considera inaceptable frente al contexto inflacionario.
El lunes, día decisivo
Si bien la amenaza está sobre la mesa, la confirmación de la medida de fuerza quedó en suspenso por 48 horas. Fuentes sindicales indicaron que la realización efectiva del paro «queda supeditada a las nuevas ofertas» que los representantes gremiales esperan recibir este lunes, cuando se retomen las conversaciones con las patronales.
De no haber avances, se espera que La Fraternidad formalice la convocatoria a la huelga ese mismo lunes mediante un comunicado oficial.
El conflicto salarial se enmarca en un escenario de tensión más amplio entre los sindicatos del transporte y el Gobierno nacional. El titular del gremio, Omar Maturano, ya había adelantado públicamente su rechazo a los capítulos de la reforma laboral que impulsa la administración de Javier Milei.